Tan linda y precavida, tan tierna y tan tú, pero en tus ojos me confundía a diario.
Ojitos tan llenos de todo cuando no tienen nada, tú la niña con ojos de asesina.
Ojos que lo dicen todo cuando callas, ojitos de glorias y llantos de otoño.
Hermosos ojitos de invierno, que lloran lágrimas de antaño.
La desnudez de tus ojos, muestran sus pechos desolados y cintura congelada.
Mirarte a los ojos y describir la opaca melodía de tu pesar, mi niña con ojitos de invierno.
Ojitos que mueren por verme otra vez, piden a gritos ver mis ojos de nostalgia.
