Hooola.
Ya que puedo extenderme más en esta nota sin la emoción del momento, procederé a agradecerte. Sabía que no eras tan tonto y que eras consciente de que ella no te convenía. Tal vez la ceguera te duró semana y media, pero a mí no me interesa.
¡Ahora soy feliz! Si antes mis esperanzas contigo eran de 0.00000001, ahora son de 0.0001.
P.D.: Sí, adivinaste bien, estoy en clase de Matemáticas.
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hey, Jean.
Ficção Adolescente«Hey, Jean. En serio, disculpa mi anonimato, pero quería decirte algo importante: ¡Me encantas!».
