Parte sin título 9

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Cola Azulada había llegado a la montaña el día anterior, Jillguero la había dejado y ahora estaba sola en un lugar repleto de rocas hielo y nieve. De pronto se derrumbó y se ovilló. Recordando entre sollozos que ahora estaba sola, sin Clan, sin familia, sin Bigotes Caídos... eso era lo peor. Miró su vientre, ¿que sería de esos cachorros? Negada a rendirse buscó una cueva necesitaba comer pero ahora no tenía fuerzas, sabía que ya estaban al nacer.

Asi encontró una cueva donde se tumbó sobre la fría piedra. Esperó y pronto sus cuerpo se retorció en espasmos de dolor. Cola Azulada cerró los ojos y apretó los dientes, esperando a que todo acabase. Por fn tras estar a punto de perder el sentido, y con la vista nublosa, el dolor comenó a cesar. Giró el cuello despacio y jadwnate ara ver cuatro cachorritos diminutos. Con ss últimas fuerzas se tumbó rodeandolos con su ucerpo y cerró los ojos. 

-oh mis pequeños... no os dejaré solos, jamás

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El tiempo paso y sus hijos crecían, sin embargo ella cada vez estaba más débil, más triste, más decaída. Recordó a Bigotes Caídos, se dejó caer de costado y cerró los ojos, deseando que cuando los abriera el estuviera allí de nuevo... y murió


ok este es el fin de este pequeño libro, la historia continua aun, en un libro que crearé en poco, espero que les haya gustado a pesar de su brevedad  ;3

El castigo de Cola Azulada y Bigotes Caídos-Gatos guerrerosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora