Miercoles 13 de junio del 2018
Estoy en la oscuridad, veo una sombra y no le tengo miedo, camino hacia ella, chocamos, sus ojos brillan como una estrella, esa sombra me da seguridad no entiendo por que. Mis ojos se están acostumbrando a la oscuridad, ahora veo una silueta no mide más de un metro sesenta, su cuerpo no es muy grande, nos alejamos y su cuerpo se vuelve más pequeño, su altura es modificada ahora mide diez centímetros menos.
Tengo miedo de hablar y cometer algún error, pero me tengo que arriesgar, tomo aire, me relajo y sin pensarlo mi boca emite las palabras ¿ Quién sos o que sos? No contesta. Pasaron unos minutos u horas y no me ha contestado, la oscuridad sigue pero mis ojos cada vez se acostumbran más a la oscuridad, la sombra ya no estaba de pie ahora se encontraba en un rincón de la habitación sentado con sus rodillas contra el pecho, con un poco de nervios de a poco me voy acercando, guiándome por la luz de sus ojos.
Estoy cerca de la sombra ahora se que no es una mujer, es un chico de no más de 16 años, está temblando, tiene miedo¿ Pero porque? O ¿De que?. Le pregunto y a mi sorpresa me responde " tengo miedo a mi mismo". ¿Por que te tenes miedo ? Le preguntó intentando no incomodarlo y por sorpresa lo logró y junto a la sorpresa vino su respuesta. "Tengo miedo de vivir, de no poder cumplir lo que quiero, esforzarme y fracasar, que no me acepten, de no poder vivir de lo que quiero, no poder decir lo que pienso por las críticas de los demás, soy sensible aunque quiera parecer fuerte y me llamo Sebastián". Tranquilo en esta sociedad todos somos y seremos juzgados aunque intentemos cono todas nuestras fuerzas evitarlo, no necesitas la aprobación de nadie sólo la tuya, no te tiene que importar el otro, se que es difícil pero no imposible, te voy ayudar si me lo permites ahora en más no te voy a dejar sólo le contestó mientras le extiendo mi mano. Sebastián acepta mi mano y sucede algo muy raro, nuestras manos se unen como una pieza de un rompe cabezas, me toma la otra mano y sucede lo mismo, nos acercamos más y nuestros cuerpos son atraídos como un imán. Nos unimos acto siguiente la oscuridad desaparece, se encienden las luces y se abre una puerta, nos miramos con miedo y volvemos a mirar hacia la puerta, me agarra la mano y comienza a correr con una sonrisa. Salimos y todo era distinto, todo se veía más feliz, no sabíamos si era nuestra mente que nos hace creer eso o en realidad todo está feliz.
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100 Veces YO
Teen FictionYo y mis múltiples personalidades, un libro conformado por varios relatos expresados de manera más artística al ojo humano, distorsionados para crear una realidad más amena donde me gustaría vivir.
