Por una herencia, Jungkook es capaz de buscar a una pareja hasta que su padrastro fallezca y se le den los bienes.
Park Jimin ahora tiene que soportar un noviazgo arreglado frente a las cámaras.
Sin embargo, el hecho de ese noviazgo se hace difícil...
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Pasaron los días desde el golpe que me había dado, que por suerte no había dejado marca, ya no comíamos ni siquiera juntos, gracias a que la agenda de entrevistas se desocupó y ya no tendríamos que fingir.
El ya no salía de su habitación y yo pasaba gran parte del día en la sala con mi celular, solo me miraba de reojo y volteaba la mirada con una no muy buena expresión. Su madre no estaba en el país y podríamos respirar más tranquilos de lo normal.
Aunque...
Una parte de mi quería hablar con él y hablar de arreglar todo nuestro odio, pero sería todo en vano, es un maldito mimado que no le gustaba hacer nada y solo quería las cosas fáciles.
—Jimin! —gritó desesperado— te llevo hablando cinco veces y nunca contestas!
—¿Que quieres?...—voltee a verlo y de nuevo mire mi celular desinteresado—
—Ahh...—suspiró enojado— mi madre dice que quiere una foto nuestra para enviársela a mi padre para que no sospeche nada..
—¿Solo Una foto? —seguía sin mirarlo— está bien pero que sea rápido..
—Lo que digas claro...—bufó—
Desbloqueó su celular y abrió la cámara frontal, se puso al lado mío y levantó el celular.
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—Ya está, mándasela —me levante de la silla del jardín y me metí a tomar una paleta de hielo del refrigerador—
Cuando volví al jardín vi que todavía Jungkook no se iba, estaba mandando la imagen a alguien, seguramente a su madre. Y como yo llegue primero al jardín me senté donde estaba y esperé a que se fuera, pero ese momento nunca llegó. Solo se la pasaba en su celular mirando fotos y escuchando música a todo volumen.
—¿Podrías bajarle? —pregunté—
—No no puedo, si no quieres escuchar entonces vete directo a tu cuarto y quédate ahí —paró la música para hablar, pero enseguida termino la volvió a poner.
No quería irme a mi cuarto, quería jugar con mi pequeño perrito: Duan. Era tan peludo y quería estar con él siempre! A diferencia de otro ser a mi izquierda a quien solo quería exterminar.
Ya daban alrededor de las 8 de la noche y yo tenía demasiada hambre, así que solo saqué mi teléfono para pedir comida rápida, ya que asumí que Jungkook y yo estábamos enojados y no le quería pedir nada a ese tonto.
—Jimin, deja tu teléfono, yo cocinaré
—No gracias..
—Yo lo haré —me quito mi celular y se lo metió en el bolsillo de su pantalón—
Mierda...
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