Me desperté por el bonito sonido de los pájaros cantando, bah no, me desperté por que giré mal en la cama, y por desgracia me caí. Y aquí estoy yo ahora maldiciendo por haberme caído de mi estupida, pero cómoda cama, lo que no era cómodo era el suelo.
-Mierda, que duró está el suelo, ¿Por que tienes que ser tan duro suelo?-dije yo enfadada por haberme caído.
-Venga Alex deja de discutir con el suelo y ven a desayunar, que tenemos algo que decirte- dijo mi madre asomándose por la puerta.
-ya bajo.
¿Algo que decirme? ¿El que? Espera...¿Bajar a desayunar? Si nunca me hacen el desayuno. Algo malo se avecina.
*¡Sal por la ventana!*
¿Quien eres tú? Y ¿Donde estas? no te veo ¿Eres un fantasma? AAhhh un fantasma!!
*Se pega en la frente*. *Sshhh no soy un fantasma idiota, soy tu conciencia*
Ahh y ¿Por que debería salir por la ventana?
*No hay tiempo para explicaciones, tú solo sal por la ventana, corre como si tu vida fuese en ello, cámbiate el nombre a Josefa, y vete a una granja a criar ovejas. Así nunca te encontrarán y podrás evitar que te digan esa mala noticia*
Bah,mucha pereza, mejor bajo y desayuno que tengo él hambre de un gorila que no come desde hace un año .
*Tu verás*
Cuando bajé, en la encimera estaba mi plato preferido, waffles con chocolate y un vaso de zumo. Lo cogí y me senté en la mesa con mis padres. El desayuno estaba realmente delicioso, pero esto solo significaba una cosa, lo que tienen que decirme no debe ser nada bueno. Se había formado un silencio, que empezaba a ser incómodo hasta que...
-Alex- dijo mi madre.
-Mmmm- dije yo mientras devoraba mi plato.
-Lo que te teníamos que decir es...
-Nos tenemos que mudar a Londres por trabajo, y como tú no te puedes quedar sola en casa, te irás a vivir a la fraternidad de tu hermano y tu primo.-Terminó mi padre.
-Vaya que directo, espera... ¿has dicho que me tendré que ir a vivir con los chicos?
-Si, el vuelo sale mañana.
-QUE!!!
*Te aviseeee*
ESTÁS LEYENDO
VIVIENDO CON IDIOTAS
Teen Fiction-¿Que haces idiota? - dije enfadada, mientras él se acercaba más a mi. -Que, ¿Te pongo nerviosa?- dijo a centímetros de mí. Me sonrojé. Estaba demasiado cerca. *Mierda, Alexa no te sonrojes* -¡Lárgate! -dije -¿O sino que "tomatito"?- dijo refiriénd...
