Son las 10pm de la noche y nada que me llama Mark.
¿Se le habrá olvidado?
- Y de cuando acá se tiene que reportar todas las noches? De que me he perdido...
Dice mi hermana con un tono muy sarcástico.
-Hmjm!
Le contesto, sin tener contacto visual con ella... no tenía ánimo para eso, en ese momento. Sólo pensaba en Mark y en la llamada que nunca me dio.
- Ya quita esa cara nena, que lo más seguro fue que ganaron y se fueron a comer algo y a celebrarlo por ahí en algún lugar, y en lo menos que piensa el en este momento es en ti, ni en su celular. Así que ya duérmete, mañana será otro día.
- Pero y de cuando acá tu tan pendiente de mi, que es lo que te preocupa!
Déjame en paz y duérmete tu si quieres.
No se si era el dolor en mi pierna, o el pensar en la llamada de Mark que me tenía así media irritada. Yo no estaba de buen humor y Gaby no cooperaba mucho. Estaba de habladora, para todo tenía un comentario y eso me ponía peor.
Que tal si le escribo. Pienso
Pero de inmediato interrumpe mis pensamientos la entrometida de mi hermana diciendo:
-Ah y no te atrevas a escribirle, que te escriba el a ti, porque después cree que eres una "syco"
Yo ruedo los ojos y resoplo, y Gaby que se asoma y me coje haciéndo muecas.
Esto ocasionó que ambas nos sacaramos unas carcajadas, no tuvimos de otra.
Ya eran las 11pm y nada. Ya tenía la pila en 10% así que intente de entrar en las redes a ver si veia algo del juego, pero nada. Al parecer nadie estaba conectado, ni habían publicado nada, cosa que era muy rara.
Nisiquiera sabía si habían ganado o no aquella noche.
Para no frustrarme más, y dejar de pensar, conecte el celular del cargador y me quedé dormida tan pronto como pude.
Narra Mark
Me dieron de alta. Llegué a mi casa, y lo primero que hago es preguntarle a Mamá por mi celular.
- A mi me entregaron tus cosas. Déjame chequear si está en el bulto. Me dice mamá mientras da unos pasos afuera de mi cuarto para ir en busca de mis cosas.
Me quedo mirando el techo y pensando en VALE y que ironía, ahora ambos estamos enyesados. Deja que ella lo sepa, va a creer que le tuve envidia y por eso termine así igual que ella.
- Y esa sonrisa! Tiene nombre? En quien piensas?
Entra mamá al cuarto con mi bulto, y me coje sonriendo como un loco y yo me quedo en silencio en varios segundos, sin saber que responderle.
- No, ma! No es nada. Sólo me estaba recordando de algo que pasó en la escuela.
Mentí. No quería ponerme a hablar ahora de Vale con mamá, porque nisiquiera sabía yo bien lo que me pasaba con esta chica como para poder explicárselo a alguien.
-Aquí no veo tu celular.
Dice mamá. Ocasionando que sintiera como un escalofrío recorría mi espalda.
- Déjame ver.
Chequeo y nada, de nada.
Donde estará mi celular. Me acuerdo que antes de entrar en la segunda mitad del juego lo puse cerca de mi bulto, pero no a dentro.
-Mama llama al entrenador y dile que si sabe algo de mi celular.
Talves se lo hicieron llegar y el me lo guardo.
-Mark mira la hora que es, no voy a llamar a nadie. Esperemos hasta mañana. Ya como quiera no lo vas a tener hoy. Descansa.
- Ok, es cierto.
No llame a Vale, se habrá quedado esperando mi llamada? Se habrá enojado conmigo por no llamarla?
Tal vez ni sepa lo que pasó, o talvez si, y este preocupada por no poder comunicarse conmigo.
Todo esto pienso antes de quedarme dormido.
Que día este. Tan agridulce.
Amanece al día siguiente y mamá llega al cuarto con desayuno.
-Buenos días cariño, como te sientes!? Me dice mamá con una sonrisa que alumbra todo mi cuarto.
- Buenos días ma. Llamaste a él entrenador? Le contesto. y veo como su cara cambia, borrando su sonrisa de inmediato.
- Si lo llame.
- Y tiene mi celular! Va a venir a traermelo?
- No cariño. No le entregaron nada a él. El me hizo el favor de llegar hasta la cancha y chequear donde estaban tus cosas a ver si se había caído, pero no dio con nada. Tu celular o se perdió, o se lo robaron mientras pasaba todo.
Me quedé por unos segundos procesando todo lo que me decía mamá sin respetar las comas, ni los puntos, y cuando entendí bien, me llene de coraje. Pero ya nada podía hacer.
Pero porque me pasa todo esto a mi en menos de 24 horas. Un mal rato tras otro.
-Pienso.
-Mama prestame tu celular para hacer una llamada.
-Toma, has todas las llamadas que quieras. Úsalo. Voy a estar en la cocina, cualquier cosa me sacas un grito.
Lo del celular, no te preocupes. Al final de este mes, cuando cobre, te compro otro. Como quiera ya estaba de cambiar. - y me guiña un ojo.-
Mamá sabía como levantarme el ánimo sin mucho esfuerzo.
Marco el número, pero no me lo sabía completo. Eso es lo malo de tener teléfonos inteligentes. Ya uno no se memoriza nada, porque todo lo guarda.
¿Y Ahora?
Chequeo los contactos de mamá, y encuentro el de la mamá de las gemelas.
Le marco.
Suena, y suena, y no lo cojen.
Me doy por vencido para no seguir alimentando mi úlcera gastrica, y me pongo a jugar un juego que tenía mi mamá en su celular.
El Internet tenía problemas, y no podía hacer otra cosa que
ESPERAR...
No tenía de otra.
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¿Como se lo digo?
Roman pour AdolescentsNunca te has enamorado de alguien con quien has compartido mucho tiempo? ...Y de repente se enciende esa "chispa" que llaman amor, y tienes que tomar una desición: 1. Decirle tus sentimientos (y buscar de que manera hacerlo) o 2. NO decir nada (p...
