Capitulo 1.

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Otro día más, escuchó la voz de mí madre diciéndome que me despierte, porqué ya son las 5:05 de la mañana y nos vamos a la prepa a las 5:30, solo 25 minutos para estar lista, me quito la cobija, me levanto frotandome los ojos, para poder despertar por la desvelada de ayer, hasta las 3 de la madrugada, por mucha tarea y un proyecto en que mis compañeros me dejaron sola. Me levanto, me coloco las chanclas y me dirijo al baño donde me quedo sentada y dormida por casi 5 minutos o más pero depende ya que tengo que despedirme de mi padre que va al tranajo a las 6, me encamino al cuarto, me acuesto en la cama en busca de un poco más tiempo para dormir, pues me dolia todo el cuerpo posiblemente por todos los desvelos de todo el primer año de preparatoria y por fin la ultima semana de clases todo esto rueda en mi cabeza en lo que mis padres se despiden y solo observo de re ojo para ver como mi padre se marcha y mi madre cierra la puerta del cuarto diciendome que me arregle y eso hago, mi camisa blanca y un pantalon de mezclilla una coleta de peinado con un hermoso moño negro y ya estando lista salgo de la casa hacia el carro, pero lo veo borroso pero esto ya pasa y no es nada, de seguro mis ojos pesados, me quede dormida en todo el camino tanto que mi mamá me desperto al llegar para salir e ir a clases, entre al salon comenzamos con geografía y apemas sostenia mis ojos, al lir la campana me desperto pero solo pensar en que tenia 2 horas clases de matemáticas me ponia aun más triste llego la profesora Ale coloca el ejercicio en el pizarron y mi vista era tan borrosa que ya no sabia si era por estar hasta atras, tanto que no distinguia los números, de pronto un espasmo que hace que disminuyan los sonidos a mi alrededor, un escalofrio, hace que mi cuerpo por el peso, caiga al lado izquierdo y senti una mochila en mi cabeza, de seguro la mochila salvo mi cabeza de un golpe contra el suelo, deberia darle las gracias a Sebastian y a su mochila pero sentia como lentamente se cerraban mis ojos sin poder impedirlo. De pronto de ahi no supe que paso después, pero recuerdo la voz de la profesora Ale y de mis compañeros alterados, luego pues no recuerdo nada, ahora solo veo negro y más negro...
-Celestine
¿Mamá?, creo que es la primera vez que mi mamá me llama y lo agradezco.
-¿Mamá?
-Por fin despiertas
-¿Dónde estamos?
-En el hispital
-¿Que?, no lo creo, ¿pero qué paso?
-Te desmayastes y te llevaron al hospital y después me llamaron
-Oh no
-¿Qué?¿qué pasa?
-¿Me inyectaron Zuero y me sacaron sangre?
-Si, ahorita el doctor trae los resultados
-ok
-Sra. Clara-imterrumpe el doctor abriendo la puerta
-Mande doctor- me contesta
-Oh, ya desperto
-Si y los resultados
-A bueno necesitamos hacerle unas preguntas a la jovenciata para verificar
-¿Porqué?, acaso pasa algo malo
-No, solo vamos a preguntar para saber posibles causas
-Esta bien
-Bueno espere afuera, la encuesta debe ser sin presencia de los padres
-Oh entiendo
Así mamá sale por la blanca puerta de lamina y el dictor se acerca a mi, toma asiento en el sillon con cojin crema y comienza a preguntar y anotar con timata azul
-Celestine¿cierto?
-Si
-Ok, yo soy el doctor Quivera, Fernando Quivera, mucho gusto Celestine
-Igualmente
-Bueno, voy a decir unas preguntas y tu me las vas a responder lo más sincera que piedas¿entendido?
-...si- digo con una voz un poco dudosa
-¿Has sufrido de estrés?
-Si
-¿Sabes la causa?
-Si
-¿Sufres de cansancio continuo?
-Si
-¿Te cansas facilmente?
-Si
-¿Has sifrido de espasmos?
-Si
-¿Te has desmayado máss veces a parte de ahorita?
-Si
-¿Dolores musculares y de cabeza?
-Si
-¿Me podrias decir la causa?
-Si....bueno
-Adelante dimela, no le contare a nadien
-El estrés
-Y ¿Cuál es la causa del estrés?
No se pero tratare contestar lo más sincera que puedo aunque me arrenpentiria, gracias a mi falta de confianza...
-Tareas, proyectos que me dejan sola aunque son equipos, cambio de ritmo de trabajo, uso del celular, rencores, desvelos, demasiado tiempo entre cada comida y... falta de confianaza
-Ok, es todo, gracias por decirmelo, prometo no decirle a tus padres¿ok?
-Si
-Buena chica
Salio por la misma puerta que de la que entro, platico con mamá además le dio varios papeles, todo esto lo hicieron casi por una hora, después mamá entro con una cara de tristeza y confusión
-Celestine
-Si mamá
-Te has estresado mucho¿cierto?
-Si
-¿Porqué no lo dijistes?
-Nose
-Ok, el doctor dijo que estas destrozada fisicamente y psicologicamente, lo físico se arregla con medicamentos y descanso pero no resultará si no se cura antes lo psicológico...
-¿Que pasa?
-Bueno no se arregla estando en presion con tu familia y la escuela
-¿Entonces?
-El recomendo un psicologo de Japon, acaba se llegar aqui y puede ayudarte
-¿Como?
-Iras mañana, el psicologo es muy recomemdado y confiable así que te dejafe una semana e ire a verte y si el tratamiemto esta funcionanado te dejare lo que necesites, te ayudra¿ok?
-Si, pero...
-Él doctor dice que así es mejor, pero sino...
-No, no, así esta bien, esque es la primera vez que me dejan hacer algo sola
-Lo entiendo
Toda esa tarde platique con mamá ya despues llego papá y el se quedo conmigo en lo que mamá preparaba mi maleta con las cosas que yo le mencionaba por el celular y lo bueno era que mis cosas especiales estaban en una caja así que no tendrian que abrirla. Pase la noche en mí casa pues me dieron de alta pero aun seguia debil y no queria arruinar mi oportunidad de ir sola así que no les conte a mis pares. Amanecio y el dia llego, iria una semana con un psicologo y lo mejor sola y mamá como tenia otra cosa que hacer no se iba quedar mucho tiempo, despues de varias vueltas llegamos, una casa blanca de madera, mamá se quedo en el auto y yo solo baje junto a mi maleta negra subo un pequeño escalon de madera, toco el timbre y sale un tipo alto, más grande que yo, como de 20 años por ahi, pelo negro, piel palida y esos bellos ojos verde esmeralda, algo extraño y hermoso a la vez, bueno, pero que se esperaba de un japonés, saludo a mamá y mi mamá se fue, pues tenia algo importante, por eso ahora estoy en esta casa, a las siete de la mañana. El me miro, se hizo a un lado para que pasara, pase, una hermosa casa, una sala, cocina, escaleras que llevaban a un segundo piso, pero todo de blanco, tipico de un millonario
-¿Cuál es tu nombre?
-Celestine
-Completo
-Ah, Celestine Sanin
-Bien, un gusto Celestine yo soy Dakishi Izumi
-Tu eres el psicologo...
-No, mi hermano es el que te recomendaron, Kenmei Izumi ¿cierto?
-Si
-Lo lamento, pero llegara en poco tiempo
-Y esta ¿es tu casa?
-No, la mia es en otro lugar, esta es la de el,   yo no soy muy amante del color blanco
-si-suelto una pequeña risita-ya veo
-Si
-¿Vives aqui?
-No
-¿Entonces?
-Vivo en Japón
-¿Enserio?, woau, debe de ser genial
-¿Dónde?
-Japon
-Si, ¿acaso no has ido?
-Joven no todos tenemos los recursos para viajar a donde deses, aqui es más importante otras cosas, asi que no, no e ido
-Tendrias que
Enserio este no entiende, que no existen personas tantad personas millonarias como el cree, asi que le contesto...
-Si, lo se
-Y a ¿que venistes?
-Exceso de estres, pero unas vacaciones es lo que necesito, no es un psicologo, pero es lo que decidan mis padres
-Me parece que no te va a funcionar el tratamiento, si sigues asi
-Si, lo siento por molestar
-No pasa nada¿quieres almorzar?
-Si, si no es de mucha molestia
El me muestra una sonrisa burlona y fuimos a la cocina, me sente en la silla de madera pintada de blanco al lado de la mesa circular de vidrio, cuando el comienzo a hacer el almuerzo, se comienza a llenar el ambiemte de un delicioso olor, al final me dio un huevo frito al estilo japonés
-Eh...no me gusta el huevo y menos frito-trato de decir lo más formal que puedo
-Que niña, acaso tu mamá cumple esta petición
-Si ...¿por?
-No cres que se cansa de eso
-Si
-¿Entonces?, come te aseguro que no sabe mal
No confio mucho en extraños, con una idea de el, como un secuestrador, pero ahora se me hace amable, asi que no pierdo nada, probe el huevo, cortando un trozo, si, era verdad, no sabia mal, tal vez esta idea se me quedo cuando comi huevo de niña y lo he pensado así desde entonces, pero tal vez debo reflexionar eso de lo que ya no juzgar si probar, entendido y anotado, una leccion aprendida gracias a Dakishi.

La reflexiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora