IV

13 3 0
                                        

Es fácil decir en voz alta que no te importa, que ya estas dispuesto a seguir y a dejar todo atrás. Es fácil, es fácil abrir la boca y mentirte a ti mismo de ya no sentir, sabiendo que cuando el reloj anuncia las 12:00 a.m ya estás con las lagrimas en los ojos, con la mente echa un desastre y con un dolor en el pecho como si te fueses a morir. Nadie muere de amor dicen, pero en esos momentos tú mente pasa por cada recuerdo como si de nuevo lo estuvieras viviendo. Y duele, te duele tanto que sientes que cada noche que pasas llorando, una parte de ti muere. Porque para ti es más que solo un recuerdo, fue algo que fue y que quisieras que pudiera seguir siendo. Pero no, es más fácil mentirles, mentirte, fingir que ya no te importa. Para más luego darte cuenta que pareces un árbol perdiendo sus hojas.

Paradox Donde viven las historias. Descúbrelo ahora