Capitulo 14

4.4K 286 2
                                        

Maratón (3/3)

Kelsey no podía creer que de nuevo la estuviera amenazando con meter preso a su padre, cuando había pensado que entre ellos estaba comenzando algo bonito y ahora se daba cuenta que era una mentira.

—      Eres un sínico, Matt… Me quieres aquí solo por una cosa, por tus necesidades ¿acaso ahora me ves como una puta o que?

—      No, no te veo como una  puta, todas las horas que pase contigo fueron las mejores, pero de verdad necesito que vayas a esas dos citas, aun no he terminado de cerrar el trato.

—      ¡Eso es mentira! Tu quieres tenerme aquí para seguir acostándote conmigo, eres igual a todos los hombres solo piensan en una cosa… Pero no voy a caer en tu juego— agarro su cartera y camino enojada hacia la puerta.

—      Entonces ahora mismo llamo a la policía para que se lleven a Diego a la cárcel y sabes que si eso pase, el banco me dará tu casa y te quedaras en la calle—Dice muy serio.

—      ¿Es  que no tienes corazón?—lo miro con los ojos llenos de lagrimas.

—      Al parecer no— sonrió con tristeza— así que acepta de una vez, Kelsey te prometo que después te dejare en paz, no habrá mas chantajes.

—      ¿Quieres que te crea? No te tengo confianza, siempre estas mintiéndome.

—      Esta vez hablo en serio—se acerco a ella pero Kelsey retrocede mirándolo con odio— te dije una vez que nunca te lastimaría y se que estoy incumpliendo mi palabra— le seco la lagrima con su dedo- pero tengo que hacer lo necesario para que te quedes, te necesito  Kelsey, te necesito mucho— Vuelve acercarse pero esta vez toma sus manos.

—      ¿Me necesitas? Déjame irme y consíguete a otra— Soltándose de su agarre con mucha rabia quería estallar su mano en su mejilla con fuerza.

—      No, porque a la única que quiero es a ti.

—      Deja de decir que me quieres.

—      Esta bien, vuelvo hacerte la misma pregunta ¿Aceptas lo que te pido?

—      Lo hago por mi padre y nunca vuelvas a ponerme una mano encima, nunca mas— salió del apartamento mientras esperaba el ascensor, comenzó a llorar se sentía utilizada otra vez, es que nunca iba a tener suerte con los hombres.

Matt quiso ir detrás de ella y pedirle perdón pero no quería perderla, aunque no sabia si lo hacia por  Kelsey o sus negocios, estaba tan confundido con sus sentimientos.

La mañana siguiente, Kelsey estaba paseando por el centro comercial necesitaba distraerse un poco después de la discusión de anoche, cuando se encontró con Alicia.

—      Si aquí esta la quita novios—Cruzándose de brazos.

—      No estoy de humor para una despechada, permiso- iba a caminar pero Alicia la jalo del brazo.

—      A mi no me das la espalda, mujercita… Yo no se que fue lo que Matt te vio, pero estoy segura que no eres mejor que yo, a simple vista se ve que eres una...

—      Mucho cuidado con lo que dices, porque no respondo de mis actos, si  Matt te dejo es por que no sirves, supéralo de una vez, él no te quiere.

Kelsey estaba  cansada de las novias sicópatas de  Matt, quería terminar con todo aquello antes de salir mas lastimada.

La quinta cita.

Matt y  Kelsey estaban muy callados mientras se dirijan al evento, ella no quería ni mirarlo ni hablarle aun se sentía traicionada y furiosa.

—      No puedes estar así para siempre conmigo, Kelsey— Silencio— ¿No vas hablarme?— Mas silencio— La gente se dará cuenta que hay un problema.

—      No me interesa—Sigue mirando por la ventana del auto sin decir una palabra, Matt aprieta con mas fuerza el volante se había enojado pero no dice nada sigue conduciendo hasta la fiesta.

Entraron en la fiesta, Kelsey continuo con la misma actitud, Matt esta irritado mirándola de reojo mientras hablaba con algunos de sus socios.

—      ¿Qué le sucede a tu novia?—Pregunta uno de los amigos de Matt—Parece que esta enojada—Frunciendo el ceño.

—      Quizás este cansada, discúlpenme un momento por favor— Se aleja de sus amigos camina hacia donde esta Kelsey tomando una copa mirando hacia la banda que esta tocando música suave cuando Matt llega a su lado le quita la copa dejándola en la mesa y ella parpadea sorprendida por su arrebato tan brusco.

—      Vámonos—Le dijo al oído, ella se estremece enseguida ya que se ha dado cuenta que esta molesto.

—      ¿Por qué si acabamos de llegar?—Tartamudea aun asombrada de su trato hacia ella.

—      Me dañaste la noche por eso—Gruñe enfadado.

Las 4 Primeras Citas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora