| Lunes 07:56 h. |
- ¡June! -Jade grita desde abajo, supongo que de la cocina.
Abro los ojos. Es lunes, día de escuela. He despertado en el sofá viejo que tu madre subió ayer en tu habitación treinta segundos después que te durmieras. Tienes el sueño pesado. Yo estaba cansado al igual que tú.
Una de las diez cosas que más detesto en ésta "vida", si le puedo llamar así y yo creo que no; es que siento lo mismo que tú. O al menos cuando es fuerte.
Si estás demasiado cansada...yo me cansó.
Si ríes exageradamente...yo sonrío.
Si lloras desesperadamente...me pongo triste.
Si algo te duele insoportablemente, tanto física o sicológicamente...a mí también me hace daño.
- ¡June! -la voz de tu madre suena más cerca. De seguro está subiendo las escaleras, rumbo a...- ¡¡June!! -gritarte.
Ha hecho una entrada decidida y enojada en tu puerta. Se acerca. Abre tus sábanas y te destapa de inmediato. Se dirige a las cortinas y las separa de un tiro. Tú te estiras en tu cama mientras cierras los ojos con fuerza y boztezas.
- ¡Levántate niña! ¡Faltan cuatro minutos para que faltes a tu primera clase! -avisó mirándote.
Sigues con los ojos cerrados. Tú de seguro no has escuchado. Sonríes risueña en tu sueño.
Te ves estúpida.
- ¡June!
- ¡Aaah! -gritas.
Tu madre había levantado el colchón de su lado de la cama, levantándolo por completo; así que caíste al suelo.
Me reí detrás de mi mano con la que cubrí mi boca.
Eres ridícula Jesy.
- ¡Si no te levantas ahora, no te dejaré salir el fin de semana! -amenazó fuerte.
Yo me asusté.
Si no te deja salir el fin de semana, eso significa sólo una cosa...
Tiempo a solas contigo.
Y ¡oh, adivina!...otra de las cosas que odio; y para ser más claro, una de las primeras en mi lista.
-Aaaaarrg -te quejas aún en el piso, separas tu cara de la madera-. ¡Ya desperté! -gritas esperando que te escuche.
Por alguna razón, tu madre me cae bien...de alguna manera. Ella lo ha logrado, y tú...eres una rara.
Suspiras pesadamente. Te levantas del suelo y vas al baño.
Aquí vamos de nuevo.
La misma rutina.
Me levantó del mueble y te acompaño. ¿Recuerdas que te tengo que acompañar a todas partes?. Miro aburridamente tu intento de apresurarte para llegar a tiempo a clases mientras te lavas la cara rápidamente. Te secas con la toalla, y te diriges al inodoro. Yo miro el espejo que está frente a mí cuando dejaste el fregadero. Hay exactamente nada. Ni la más mínima mancha o borrosidad con la que se pueda reflejar un diminuto reflejo.
No hay algo.
El agua escabulléndose en la taza del excusado me interrumpe. Sales del baño. Me vuelvo a sentar en el sofá. Faltan aproximadamente 10 minutos para que te termines de alistar, pero sólo 2 para que llegues tarde a tu primera clase del día.
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Guardián
Teen FictionSi hablas, no te escucharé. Si ríes, no sonreiré. Si lloras, no te consolaré. Si te lastiman, no te defenderé. Si me ves... ¡Já! No, suerte con eso. No soy sensible. No soy humano. Arruinaste mi agonía y por eso te odio JJ. Y para que tengas una pés...