Narra: Maia
Estoy tirada en el piso boca abajo. El me da vuelta, se coloca arriba mio y coloca mis manos por la altura de mis hombros precionandolas con fuerza para que yo no pudiera escapar.
-Tranquila bebe. Cuando empiece, me vas a suplicar que te de mi helado de leche- Balbuceo con una sonrisa pervertida.
Agarro un cable usb que tenia en el bolsillo y me ato las manos a la pata de la mesada. Se saco el cinturón y lo ato a la puerta del baño para que nadie pudiera entrar o salir.
Se quito los zapatos y las medias. Hizo un nudo con estas y me las coloco con fuerza en la boca para que no pudiera gritar por ayuda. Yo ya no podía moverme. Sentía que me estaba muriendo. Estaba muy débil y no podía ni llorar, ni intentar gritar. Apenas respiraba. Solo quería que esto acabara. Solo quería volver a mi casa, hacer una pijamada con Val y fingir que nada de esto paso. Así que me decidí a dejar que pasara. No quería morir.
El prosiguió a sacarme el vestido por completo.
Me abrió las piernas y toco mi vagina.
Introducio dos dedos de repente.
Sentí un dolor punzante por todo un cuerpo.
Una electricidad por mis piernas. Pero no me gustaba. Era una electricidad diferente a la que leí en libros o a la que decía Val. Sentía que esta me estaba quemando.
Mi muro se rompió. Ya no podía aguantar mas. Una avalancha de sentimientos negativos llegaron a mis ojos y se precipitaron como lagrimas. Bajaron hasta mis cuerdas vocales y me hicieron intentar gritar lo mas fuerte que podía. Descendieron a mis piernas y me hicieron patear a mi agresor. Lo patee lo mas fuerte que pude y lo aleje. Escupí las medias que tenia en la boca lo mas rápido que pude. Comencé a gritar.
-¡Ayuda!- Solloce con todas mis fuerzas. -¡Alguien ayúdeme por favor!- Comencé a gritar y llorar. Vi que Juan se estaba levantando y sentí terror. Un miedo que nunca había sentido antes.
Intente patearlo otra vez, pero me agarro la pierna con tanta fuerza que sentí que iba a desprenderse.
Alguien comenzó a tocar la puerta. - Esta todo bien por ahí?- Identifique la voz. Era Val.
-¡Ayuda! ¡Val ayud...!- Juan me tapo la boca con su mano. Lucia furioso. Tanto como nunca había visto antes. Me dio un golpe en el ojo y otro en la nariz.
Sentí que me dormía.
Mis ojos se hicieron cada vez mas pesados.
Los cerré y solo escuche:
-¡Maia!-
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No quiero mas helado de leche
Tajemnica / ThrillerElla solo quería una juntada en la heladería con sus amigos del instituto de ingles con un final en carpa con su novio. Pero el no aguanto y ahora ella debe enfrentar el lió y las mentiras. No apto para personas sensibles al sexo y la agrecion.