Capítulo 2.

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Terminé de beberme el cola-cao y salí de casa a toda pastilla. Me monte en mi Fíat 500 rojo y salí dirección al restaurante.

Por suerte, cuando llegué Dan no estaba demasiado enfadado. Le pedí disculpas por el retraso y le dije que no volvería a pasar.

-"Buenos días primita. Se te han pegado las sábanas ¿eh? Dijo sonriendo de medio lado.

-"Si, bueno, he dormido fatal". Dije bostezando.

-"Pues que sea la última vez". Dijo dándome un pequeño toque en el hombro. -"Ve colocando las mesas. Abrimos en media hora."

Asentí con la cabeza y me puse a ello.

Cuando terminé, abrí la puerta y subí las persianas.

Los clientes no tardaron en llegar y rápidamente tuve que atenderles.

Lo que más pedían eran cafés y tostadas aunque algún señor mayor pedía una copa de vino. ¿¡A quién se le ocurre beberse un vino a esas horas de la mañana!?

La mañana se paso bastante rápido pero no paré ni un solo segundo. Como todos los días fueran así, iba a terminar hecha polvo.

Hice una pausa de media hora para comer. Terminé y volví a mi puesto de trabajo. Llegó mucha gente pero de repente entró un chico que me llamó bastante la atención.

Era de estatura media. Castaño de ojos marrones y bastante guapo.

No perdí ni un segundo más y me acerqué a él.

-"Buenas tardes, ¿que va a tomar?"

-"Hola guapa. Mmm, ponme un sándwich mixto y una coca-cola."

-"Perfecto, ahora mismo se lo traigo."

Joder, de cerca era aún más guapo y tenía una sonrisa que enamoraba.

Fui hacia la barra para comunicar el pedido. Me giré y ahí estaba aquel guapo desconocido. Sentado en su mesa, sonriéndome.

Pero, ¿quién era?

Cuando ya estaba el sándwich hecho, cogí la bandeja y fui a su mesa.

-"Aquí está su sándwich mixto y su coca-cola. Que aproveche."

-"Gracias." dijo sonriendo y me guiñó un ojo.

-"Joder Nicole, le tienes en el bote." pensé mientras me volvía hacia la barra.

Yo seguía atendiendo a los demás clientes bajo la atenta mirada de ese chico. Me estaba poniendo nerviosa y era la primera vez que esto ocurría.

Pasado un rato, el chico levantó la mano en señal de que quería la cuenta. Así que, me acerqué a él una vez más.

-"Señorita, ¿me trae la cuenta?"

-"Ahora mismo guapo." dije y me fui hacia la caja.

Un minuto mas tarde, fui a entregarle la cuenta al chico misterioso.

-"Toma." me dijo mientras me daba el dinero. "Y esto es un regalito para ti." dijo entregándome un papel en el que ponía su número y su nombre.

Una vez más, me sonrió mientras se levantaba y se iba.

Volví a la barra y leí el papel que me había entregado el chico.

-"Tanner Scott. 123456789." dije en bajito. "Así que, Tanner, ¿eh? Vamos a ser muy buenos amigos tú y yo; Tanner". Me guardé la nota en el bolsillo trasero del pantalón junto al móvil y continué con mi trabajo.

Darkness.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora