Capitulo 3

435 15 3
                                    

A la una de la mañana aproximadamente ya todos estaban "alegres". El potro Rodrigo sonaba a través de los parlantes, por un lado estaba Martinez Quarta bailando con Florencia (mujer de Enzo), Exequiel bailaba con Martina, Julian con Karen, y los demás bailando solos exepto Perez y Scocco quienes bailaban como un matrimonio mientras los demás los filmaban o simplemente reían.

Exequiel: ya está ya esta -dice cansado- no doy más

Martina: naaa no me aguantas el paso

Karen: a nadie le aguanta el paso -dice riendo

Todos comenzaron a gritar por el doble sentido en las palabras de la chica, "nooo lo que te dijo" se escuchaba de fondo.

Exequiel: querés ver si te aguanto el paso?  -se le insinúa indignado

Karen: mentira mi amor veni -dice yendo a abrazarlo.

Julián y Martina comienzan a bailar y ella pregunta: ellos están juntos no?

Julian: si aunque nunca lo hicieron "oficial"

Martina: me encantan juntos- observa sonriendo

Julian: a mi me encanta que nosotros estemos juntos -la abraza pero siguen bailando asi

Martina: - se rie- te amo

Julian: yo más, lo sabes. -deposita un beso en la frente de la chica.

Zuculini: miren quien llegó -habla alto para que todos escuchen-

Scocco: esaaaa -dice yendo a saludar- crei que nos dejabas tirados otra vez

Martina se da vuelta para ver de quien se trataba y lo ve. Leonardo Ponzio adornaba con su presencia el umbral de la puerta corrediza que daba al patio. La chica se sintió rara y aún más cuando vió que él se acercaba saludando. Por instinto toma la mano de Julian sin saber bien porqué y da un paso hacía atras.
Al llegar al lado de la pareja se saludan amistosamente.

Julian: capitán -se saludan como los típicos saludos de hombres- crei que no venías.

Ponzio: na siempre viene bien una noche con ustedes...

Julian: ella es mi novia, Martina -presenta a su chica- Marti el es Leo

Los ojos amarronados y penetrantes de Ponzio se posa sobre la chica, detenidamente la recorre con su mirada, incomodando solo a Martina quien parece ser la única que se da cuenta de la acción de Leonardo.

Ponzio: Hola -sonríe de costado- un gusto - se inclina hacía ella y deposita un beso sobre su mejilla a la misma vez que ella lo hace con el.

Martina: lo mismo digo -le sonríe timida-

Leonardo camina hacía la punta de la mesa y allí se sienta. Los chicos le ofrecen de tomar y el solo acepta una birra.

Martina decide dejar de bailar y se sienta donde anteriormente habían cenado,  permaneciendo allí durante un tiempo.
La presencia de aquel hombre aunque ella no quisiera admitirlo le habia afectado, en realidad se sentía cohibida como una niña pequeña cuando acaba de conocer a alguien, y quería mirarlo todo el tiempo, buscando algo pero no sabía qué.

Dos veces se había chocado con su mirada, por lo que dispone no mirarlo más y por el contrario solo mirar su celular "distraída".

Julian al verla se acerca y pregunta: gorda esta todo bien? -se sienta al lado de la chica

Martina: bien bien -lo mira- me cansé de bailar nada más

Julian: si yo también -agarra su telefono-

Martina: te hago una pregunta -duda

Julian: decime -dice sin mirarla

Martina: por qué le dicen capitán a Leonardo? si él en este momento no lo es. Es scocco que yo sepa 

Julian: -la mira- por respeto supongo, es el que más se banca la cinta -le sonríe- y es el mayor de todos

Martina: ah si? Y cuantos años tiene? -Martina no podía ocultar su curiosidad

Jualian: 37

Martina: ay no parece -dice sorprendida-

Jualian: see, los lleva bien -vuelve a mirar su celular-

Martina: y por qué no vino con su esposa? -insiste en preguntar

Julian: mi amor que preguntona -se rie- chusma - se vuelve a reír y Martina se sonroja- no se, nunca anda con ella...

Martina: ah -comenta y decide no preguntar más nada- voy al baño -le avisa

Julian: bueno te acompaño? -Se le insinúa

Martina: ahree -Se ríe y el también

Martina se levanta de su silla y emprende camino hacía el baño. Entra en la casa e intenta no perderse de lo gigante que era.

Llega al living y se da cuenta que ni preguntó donde quedaba el lugar, pero prefirió seguir caminado, en algún momento lo iba a encontrar. Se introduce en un pasillo bastante oscuro, intenta buscar la perilla de la luz pero es imposible. Comienza a acelerar el paso para poder dar con el baño o alguna luz al fin.

Cuando repentinamente siente chocar contra una pared. Emite un quejido mientras siente caer. Pero inmediatamente un fuerte brazo la sostiene desde su cintura para evitar la caída.

Martina: ay perdón te choque -dice sin siquiera ver quien era-

Ponzio: no hay problema. No hay mucha luz y no encuentro el interruptor del pasillo. -la chica identifica a Leonardo por su voz,  se tensa y estremece bajo su brazo sin saber porqué.

Martina: casi me mato -dice y suelta una risita

Ponzio:Si, casi -responde el apretando su cintura

Martina: -un poco incomoda- estaba buscando el baño. Sabes donde queda? -ambos seguían sin poder ver debido a la falta de luz. Y el seguía tomandola de la cintura

Ponzio: si, veni seguime -le dice y suelta su cintura. Martina siente un enorme alivio después de esto, exhalo todo el aire que sus pulmones habían estado reteniendo. Comienzan a dar unos pasos más y él dice- cuidado que hay una mesit -no termina la palabra ya que un ruido se escucha, Martina se había chocado dicha mesa

Martina: ay la puta madre. -Se toca la rodilla- como te daras cuenta soy muy torpe -se rie

Ponzio: estas bien? -pregunta- fue mi culpa no te avise, y ya me pasó -se ríe con ella

Martina: si estoy bien, tambien te la cochaste?

Ponzio: si -rie- acá está -enciende la luz del baño

Martina: gracias, no traje el celular, va lo dejé ahi en la mesa.

Ponzio: si, yo también. Sino alumbraba - le responde- bueno te dejo, no te choques nada a la vuelta -sonríe de costado-

Martina: lo voy a intentar -le responde riendo y cierra la puerta.

Por otro lado Leonardo no le pudo quitar la vista de encima en toda la noche, quería dejar de hacerlo para no parecer un acosador pero le era imposible.
Algo en Martina llamaba su atención, habia que admitir que ella era completamente hermosa. Un par de veces la habia atrapado mirándolo lo cual le dio gracia, ya que la chica nerviosa y avergonzada ni lo volvió a mirar otra vez. Y al chocarla camino al baño se dio cuenta de como se estremeció al sentir su brazo en la cintura.

Leonardo con los años había aprendido a conocer un poco estas "señales" que emitían los cuerpos femeninos. Quizás ella no lo sabia pero el le atraía, su cuerpo no mentía. Y si, puede que el no se negara en absoluto a pasar un rato con ella, pero sería completamente imposible pues él pensaba "es la novia de Julian" "y ni debe pasar los 21 años".

Martina vuelve, ya cansada pues eran 04:00 am y Julian al verla asi decide volver a su casa.
Saludan a todos y se van...

~Libido~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora