Odio

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Pobre alma, humillada, aplastada, rota y maldecida, las cosas se han acomodado para que pases una vida rodeada de tragedias, desilusión y tristeza. ¿Hace cuanto que no vez la luz del día?, ¿hace unos días?, ¿tal vez hace meses?, ¿hace años?; pica, duele, incomoda, sentir la rabia que nos rodea, nos contagia, nos contamina y nos destruye lentamente, mientras arrastrada vas intentando resolver los problemas en base a tus propios intereses, pensando en que justicia equivale a venganza y serás tú la que baje a los ángeles a derrochar el reino del infierno, creyendo en que todo volverá a su lugar, como debe ser y siempre debió haber sido.

¿Te agrada... el odio?

¿Te hace sentir bien hacer sufrir a quien te hizo sufrir?, o tal vez ¿piensas que si les pides vas a lograr que se detengan? Deja tu cinismo, bruto, por más amable que le pidas a alguien de favor que dejen sus vidas a un lado por la tuya, sigue siendo algo ofensivo hasta cierto punto.

Quieres resolver los problemas de tal forma que todos esté como antes, que todo lo que se oxidó sea plata de nuevo y brillar como lo hacías "en tus tiempos dorados".

Déjame decirte algo: Ese odio que tienes, es lo único que te detiene a ser auténticamente feliz.

"¿Pero a que te refieres?, ¿YO?, ¿Odio?", pues si mi estimado, odio, rencor, como gustes llamarle, esa cosa que te impulsa a hacer cosas pensando en que es por tu bien o por un bien común, pero en realidad es por capricho, el capricho de devolver el sufrimiento a alguien, esa maldecida frase de "ojo por ojo" ... frase estúpida.

¿Qué te hace hacer?, ¿Qué te llama a trabajar, estudiar, a "amar", o bien, progresar? Si lo que te hace continuar es el volver a tu "estado natural" o hacer que alguien sufra lo que sufriste, o... vamos a lo mas bajo: si simplemente quieres que alguien se muera o sufra, por alguna razón, ese es odio, querida alma en pena, y adivina qué, tú sola te das odio, te consumes, te destruyes, al grado de que no estarás feliz si las cosas no son perfectas como lo fueron alguna vez, cuando, nunca ha sido perfecto. Créeme, puede que estés mejor hoy que antes, y regreso a mis viejos escritos, todo pasa por algo.

Tal vez dentro de tu afán de odio, creas que tengas una buena intención: volver con alguien, volver a algún lugar; muchas veces el odio se desarrolla por lo que alguna vez se vivió con alguien o algo, pensando en que si bien, las cosas no van a volver a ser iguales, al menos, obtendrás lo que siempre quisiste a tu lado.

Te confesaré que nada, absolutamente nada, vuelve a ser como antes, es verdad que muchas cosas vuelven a su dueño, de alguna forma, pero si tú las fuerzas, no llegarás a ningún lado, o más bien, no llegarán de ningún lado.

Odio. Un sentimiento que ha impulsado guerras, y muchas cosas, mayoritariamente negativas. Pero si algo bueno ha dejado, es que las personas que no son las que sienten ese odio y son afectadas por el mismo, siempre y cuando no se contagien de él, son las personas que, si se dieran por flores, serían los más bellos retoños; por ejemplo, las guerras, nos trajeron destrucción y perdición, pero también nos dieron grandes filósofos, físicos, ingenieros, tecnologías, herramientas, costumbres, descubrimientos y muchas otras cosas.

No estoy diciendo que sea bueno, pero algo bueno le puedes sacar al odio de los demás, y eso te hará mejor persona. Eso, es lo que te hará feliz. Deja de odiar a los que te odian, a fin y al cabo, ellos se estaban pudriendo antes que tú, mejor, toma lo bueno que te está dejando; toma las piedras que te lanzaron como humillación y ponlas en tu jardín o al rededor de tu fachada.

Y ahora te preguntarás "¿Y cómo pretendes que yo deje de sentir ese odio?", fácil, transformarlo en pena ajena, corta lo que creas que le debes a esas personas, no les debas nada y deja que ellos ardan en su propio aceite. Tu sigue caminando, corta las cadenas que te detienen, deja el odio a un lado, y ve verdaderamente por ti.

Y "¿Cómo recuperaré lo que fue mío?", bueno, regresará solo, solo lo que realmente fue tuyo; es verdad que se debe buscar para encontrar, y aquí es lo mismo para con la felicidad, pero de tu felicidad no depende el pasado o lo que tuviste alguna vez y te lo pongo de esta manera: Para qué volver al pasado, si comoquiera en el futuro está tu presente.

Vive ydeja vivir. Sé y deja ser. Progresa, camina, sigue adelante, no curvees ni despara atrás. No odies, no te lo mereces, eres mejor que eso.

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