Tiempos Difíciles

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Cómo había dicho antes en repetidas ocasiones, la vida es un mar de altos y bajos; a veces parece un mar sin costas, en un barco sin timón, y, es verdad que muchas veces parece así, cuando perdemos las riendas de nuestra vida.

Sin embargo, se dice que el agua es purificadora; se ha hablado por ahí de la historia del hombre llamado Noé que construyó un arca para salir salvado de la "purificación" de Dios hacía el hombre, siendo ese hombre el único que sobreviviría.

Es verdad que la vida es esa arca, sin timón, sin que nosotros podamos controlarlo, pero hecha para aguantar grandes catástrofes. Se hay que ser resilientes, pero antes también, se ha de saber aguantar las mareas altas que nos pongan las situaciones y problemas de nuestro día a día, no hay ola que no pueda soportar esa arca, uno mismo es el que decide descuidarla y dejarla desmoronarse o cuidarla y arreglar cada fuga que se haga en sus paredes.

Cuando creas que nada puede estar peor, nunca olvides que si lo puede estar, prepárate, no te confíes y cuando llegue el diluvio, lucha, crece, defiendete, sigue caminando; y se sentirá como ir a contracorriente pero en realidad es que te has atorado en una piedra y ya no falta mucho para llegar a esa catarata que cae en la presa, donde la paz sobrará y la felicidad no faltará.

Persevera, se paciente y golpea duro cada paso que des.

Reflexiones 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora