Al llegar a una pequeña cafetería a la esquina de la manazana, Danahe estaciono el auto cercas, bajo un arbol fronduoso en pleno verano, bajo del auto y le abrió la puerta a su jefa la cual sonriente salió...
-¿Sabes que puedes no hacerlo?
-Si, pero para mi es un hábito, ademas es mi jefa y esto se llama caballerosidad
-Gracias querida, pero...¡Ay!
La rubia se había visto interrumpida cuando un dolor en la espalda la hizo doblarse un poco, la menor sabiendo que esto era constante rodo los ojos, cerró la puerta y ayudo a su jefa...
-Dejeme ayudarle...
-Pero...
-No es una anciana, si, lo sé, al igual se que usted no se tomó el medicamento esta mañana, o ¿Si?-pregunta alzando una ceja y una sonrisa sarcástica en su cara
-¡Oh!, con razón-se aleja del agarre y se truena la espalda sin importarle su edad, o que llevaba puesto un vestido corto color blanco, medias negras, tacones negros, un listo negro rodeando su cintura y un moño negro sobre el cuello del vestido- me llevaba doliendo todo el día, en verdad
-Tome-dice la castaña dandole el frasco naranja con las pastillas
-Gracias, en serio no se como puedes tolerarme a mi de jefa y aún así pelear el lugar de cualquiera en la empresa
-Para mi no me molesta, más bien me ayuda....
-¡¿Ayuda?! -exclama casi ahogandose con las pastillas que estaba a punto de tragar y que ahora se le habia quedadoen la lengua disolviendose con su horrible sabor-¡Huacala! ¡Las pastillas saben terribles!
-Vamos jefa, vamos a tomar asiento y pedir su batido de mango que le gusta
-Oh si, por favor...
Ambas chicas toman asiento en una de las mesitas que estaban al aire libre donde se sentaron ambas, la rubia solo hacia muecas y demasiadas caras con el sabor de la pastilla que se le habia disuelto en la boca en lo Danahe saco su cuadernillo y con su pluma fue haciendo garabatos en la última página donde ya se veian algunos anteriores que hacía para matar el tiempo libre y no dejar salir su pesadilla...
-Querida...-llamo la rubia
-¿Si?
-¿Porqué rayas tanto la última página? ¿Acaso odias la última hojita?
-No-dice sonriente-solo que eso me ayuda a matar tiempo
-Vamos Danahe, tienes todo un mes como maximo acumulado de vacaciones y sigues dejandolas perder en vez de tomarlas y descansar un poco y me dices que matas el tiempo rayando una hojita
-Si, lo sé, puedo llegar a ser algo estresante- algo que me decian muy seguido -pero no se preocupe, no le molestare y si le molesta esto, puedo dejar de hacerlo
-¡Claro que no! Si eso te entretiene y segun tú "Te ayuda a matar tiempo" no hay ningún problema, ¡Guac!, Rayos aún tengo el sabor de la pastilla en mi boca y vaya que si no aparece ese mesero juro que lo ma...
-Buenas tardes señoritas, perdón por la tardanza, pero¿Puedo tomar su orden?-interrumpe un joven rubio de ojos jade y de hermosa tes, con el elegante traje de mesero y la libreta con una pluma
-Mato....-termino de decir en un susurro-...Oh Dios, claro que puedes tomar mi orden querido-dice seductora la rubia, para luego mandarle una mirada a la chica, pero esta se veía más ocupada en sus garabatos que ver el joven apuesto ante ellas
-¿Y?-dice amable el mesero
-Un batido de mango, con solo tres hielos y un panesillo con miel, por favor-dice la castaña aún con la cabeza en el cuadernillo
-Ahora lo traigo-responde el joven, haciendo una reverencia y ampartandose
Después de que el joven apuesto se fuera, la rubia de inmediato comenzo a carraspear la garaganta para llamar la atención de la joven, la cual se había quedado atrapada en su mundo
-Ajam-llama por quinta vez la rubia
-¿Si?-responde con una mueca la castaña y esta vez levantando el rostro
-¡¿Porque dejas ir una oportunidad tan grande así cómo asi?! !Se veía que trataba de llamar tú atención, y tú despresiastes al pobre!-exclama la rubia algo desanimada como niña pequeña
-Jefa, lo menos que me importa en este momento es conseguir pareja, así que traté de comportarse, en verdad agradesco demasiado que traté de ayudarme, pero ser soltera no es nada malo-dice decidida y vuelve a bajar la cabeza-además traté de no estresarse mucho, que si no, se le subera la presión
-Dilo por ti, tienes un buen cuerpo y no aprevechas tú juventud-dice la mayor en reproche- y no soy una niña pequeña a la que le tengas que recordar todo
-Aaaaa oookkk
-¿Porqué alaragas las frases?
-Nooo looo seee
-Ajam
-Ah, jefa
-¿Ahora porqué tema me cambiaras esta vez?
-¿No cree que ya tardo mucho al que citó?
-Ah, eso es verdad, es extraño que llegué tarde, es casi como tú
-Si, si...
-Disculpe señoritas-llama el mesero-aqui tienen su pedido-aclara en lo que bajaba de la bandeja el gran vaso de cristal con batido hacia la castaña
-Disculpe,-dice la castaña con una voz más suave y amable-pero el batido no es para mi
-Oh Perdon-dice el mesero nervioso con un leve rubor
-Y tampoco el panesillo
-A ok-dice un poco más nervioso el mesero
-No te preocupes a todos les puede pasar-dice sonriendo la menor lo que hace que el mesero se sonrroje aún más...
-Ok, que disfruten la sonri....perdon, el batido y el panesillo, ¡Ay!, ¡Con permiso!-dice alejándose de ahí con la cabeza baja y todo hecho un tomate
-¡Te lo dije!-aclara victoriosa la rubia mirando a la castaña confundida por la reaccionó del mesero
-¿Qué cosa?
-El estaba interesado en ti, y esta de acuerdo comigo de que tienes una bonita sonrisa
-Solo fue una traba de plabaras, así que tómese su batido y deje de decir cosas incoherentes-aclara, para volver a su mundo en su cuadernillo
-Aja, que romantico de tú parte...
-¿De nuevo noviando madre?-interrumpe una nueva voz varonil
-¿Madre?-dice confundida la castaña para levantar la mirada hacía aquel hombre, el cual solo al verlo la dejo en shock, así que volvio a esconder la cabeza en su cuadernillo para tratar de hacerle saber a su mente que solo fue un error y se equivoco con el hombre de la parada de autobús y con elque acababa de ver,-De seguro solo se perecen-se repetía en su mente
-¡Oh! ¡Hijo! ¡Llegastes!-exclama la rubia sonriente invitando al hombre a la mesa
-Si, si, y lo primero que veo es, a mi madre de 54 años noviando como si fuera una adolescente de 17-dice sarcástico en lo que se sentaba en un de las sillas algo cercas de la castaña pero aún sin darse cuenta de su presencia-¡Rayos! olvide mi pañuelo y estoy algo empapado de sudor
-¡Eh no me cambies el tema de que dijistes la edad de tú propia madre en plena calle!-exclama en puchero la rubia
-Disculpe-interrumpe la castaña alzando un pañuelo blanco con un bordado de una rosa color azul en la esquina al hombre-puede tomar el mio
-Oh, muchas gracias,-toma el pañuelo-pero, ¿Quién eres?
-Vamos querida, deja ese cuadernillo tuyo y saluda a este hijo testarudo y maleducado mio-insiste la mayor en lo que desviada la mirada molesta bebiendo su malteada de mango
La castaña baja el cuadernillo y deja ver su rostro el cual el hombre no reconoce pero cuando la chica se retira los lentes el se exalta...
-¡¿Tu?!...-exclaman ambos....

ESTÁS LEYENDO
De ayudante a amiga
RomanceDanahe es una joven de 24 años que es la secretaria de la jefa de Empresas Ferrert, todo parecía perfecto con una agenda apretada, era todo ideal para ella aunque su madre, su padre, su hermano, sus abuelos, su tio, su amiga y hasta su jefa le pedia...