Un nuevo hogar y la gran pregunta

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Los meses fueron pasando y, poco a poco, a JJ se le empezó a notar el embarazo. Spencer y JJ llevaban su vida con normalidad; iban cada día a trabajar y luego volvían a casa, donde vivían en su pequeña burbuja de felicidad.

Spencer estaba feliz de por fin poder estar con su novia sin esconderse, pero también estaba cansado de la incesante presión de Penélope sobre cómo y cuándo le pediría matrimonio a JJ. Tras salir de la primera ecografía de JJ, donde escucharon por primera vez el corazón de su bebé, decidió que era el momento de hacer la gran pregunta.

Aprovechando un fin de semana libre que por fin podrían disfrutar y que la casa que quería que fuera su hogar ya estaba lista, decidió que era el momento.

—JJ, alístate, que vamos a salir —dijo Spencer saliendo de la oficina—; iré por Henry.

—¿A dónde iremos? —dijo JJ mirándolo.

—Es una sorpresa —dijo Spencer sonriendo—; de camino pasaremos por comida.

—De acuerdo... —dijo JJ, poco convencida—, pero yo escojo la comida.

—Como siempre —dijo Spencer riendo.

Una hora después llegaron a una hermosa casa a las afueras de la ciudad; tenía un jardín inmenso y a lo lejos se escuchaba el cantar de las aves.

—¿Qué hacemos aquí? —dijo JJ una vez que bajaron del auto—. ¿De quién es esta casa?

—¿Por qué no entramos? —dijo Spencer sonriendo—, para que la veas por dentro.

—Spencer... —dijo JJ mientras caminaban en dirección a la entrada.

—¿Por una vez podrías solo hacer lo que te digo sin hacer tantas preguntas? —dijo Spencer entre serio y divertido—. Confía en mí.

—Está bien —dijo JJ sonriendo levemente.

JJ estaba encantada con la casa; era como la que siempre soñó tener de niña: espacios amplios, con mucha iluminación, un gran jardín y con la tranquilidad del campo de fondo.

—¿Qué te parece la casa? —dijo Spencer mirándola.

—Es hermosa —dijo JJ sonriendo—, pero aún no me dices de quién es.

—Es tuya, JJ —dijo Spencer sonriendo mientras le extendía una llave atada a un pequeño moño—, o bueno... nuestra.

—¿Nuestra? —dijo JJ con unas lágrimas en los ojos mientras tomaba la llave—. ¿Cuándo...?

—Hace un año la compré, pero las remodelaciones tardaron un poco más de lo previsto —dijo Spencer sonriendo levemente—. Gran parte de la casa estaba en buen estado, pero los contratistas encontraron varios problemas eléctricos y esas cosas. Además, el jardín estaba hecho un desastre, y dejarlo como lo viste... pues tomó bastante tiempo, pero ya está lista.

—¿Cómo es que no me di cuenta? —dijo JJ pensativa—. Siempre estabas con nosotros o en tu... departamento trabajando.

—No siempre estuve en mi departamento —dijo Spencer mirándola—; venía aquí a ver cómo iba todo, para que quedara como esa casa con la que siempre soñaste, o al menos eso espero.

—¿Mi mamá te contó de ese sueño, verdad? —dijo JJ mirándola.

—¿Quién crees que me ayudó a encontrar este lugar? —dijo Spencer riendo—. Es bueno tener a mi suegra de mi lado; puede ser de mucha ayuda cuando quiero darte este tipo de sorpresas. Pero aún no me has dicho si es así como la soñaste alguna vez.

—Es perfecta —dijo JJ sonriendo, y lo besó.

—Tío Spencer, ¿quién va a vivir aquí? —dijo Henry entrando a la sala.

Una vida juntos. (Editado)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora