Carol: *trabajabas en una cafetería, lo cual no era nada peculiar... o al menos hasta que la radiante mujer cruzó la puerta*
~•~
—Buenos días, María.—saludaste a la morena que llegaba acompañada de aquella mujer.
—Hola, ____ ¿Cómo ha estado tu fin de semana?—
—Genial, aquí haciendo horas extras.—solté burlona mientras servía un poco de café y se lo alcanzaba a la mujer—. ¿Rosquillas para acompañar?—
—Ya me conoces.—le sonreí.
—¿y para ti?—miré a la rubia—. ¿Qué desea?—
—¿se puede pedir... una cita contigo?—sonrió con demasiada confianza, haciéndome poner muy nerviosa.
—Oye, deja a la chica.—María la miró con reproche, provocándole una risita divertida a la chica.
—Ya... traigo las donas.—
•○•
Cuando María me indicó que quería pagar la cuenta, me acerqué a su mesa, dejando el ticket con el dinero a pagar. También dejé un papelito frente a la mujer rubia.
—¿y esto?—lo tomó con curiosidad.
—Mi número de teléfono.—le sonreí—. Hoy salgo a las 8.—
La chica sonrió de manera resplandeciente.
—Entonces nos vemos las 8.—
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