Cap IV

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Sin mas que pensar nos alistamos para salir, el día estaba hermoso, se sentía la brisa mientras corrimos en su moto, era la primera vez que alguien hacía eso por mi, el despertarme desde mi ventana para llevarme a mi trabajo, el sentirme plena con alguien a quien en realidad no había buscado... mi autoestima nunca fue la mas elevada que digamos, me sentía la joven-mujer mas fea del mundo, quizá aceptaba el amor que creía merecer, le temía a la soledad, huía de todo,incluso de mi misma, recordaba un pasado bastante doloroso, me culpaba por cada una de las cosas que había ocurrido en mi vida, realmente no estaba bien... pero el mundo seguía su curso, yo debía seguir con el ritmo de vida que llevaba sin darle tanta importancia a mis emociones (a decir verdad corren mil por minuto), debía trabajar, estudiar, drenar mi depresión de la cual no lograba salir, ya lo había intentado todo, psicólogos, hablar con amigos, escribir, llorar, preocuparme, ser antiparabolica y obviarlo todo, estaba en un laberinto interno, malos consejos de personas que consideraba "amigas" me llevaron a tomar decisiones altamente malas para mi, me sentía bastante infeliz, la situación país ya estaba a punto de hacer que mi mundo interno colapsara... realmente al transportarme por el sendero de mi memoria hace que la visión de cada recuerdo sea puñal en pecho, un dolor imperial, un mar infernal, verme allí, arrodillada entre la pequeña división de la luz del sol y la oscuridad de un ocaso, sereno pero punzante, era fulminante cada sensación, era el peso de mil muertes en hombros de quien quizá ya no quería mas... la soledad era la mitad de lo bueno y lo malo, mis días se transformaron en encierro, culpas, preguntas, era un completo infierno, después de incluso haber estado allí sin elección... así que ya no esperaba nada, simplemente aquel detalle me tomó desprevenida... y agradecí, ese pequeño gran detalle lo guardé en mi memoria sin esperar mas, también estaba consciente de que los caballeros con armadura y algo mas que ofrecer ya no estaban en esta época, quizá en otro siglo, quizá en los libros... pero en la vida real no existía paralelismo alguno con el caballero que a veces idealizamos, algo que me ha enseñado la vida es que, por mas que se quiera, no se puede idealizar nada, ni familia, ni amigos, ni futuro, ni empleo, ni gobiernos, ni siquiera puedes hacerlo contigo mismo porque en determinadas situaciones jamás podrás responder a aquello que idealizaste para ti...

llegamos al trabajo pero aún no era tiempo para entrar a la jornada, así que fuimos a una de las plazas emblemáticas de mi hermosa ciudad, "Plaza las Heroínas", allí hablamos el tiempo que teníamos restante, al momento de despedirnos, un divino pan de coco fue su obsequio para mi, realmente amo el coco, y fue una gran coincidencia que acertara, lo recibí con gratitud y partí a mi trabajo...

Ya era hora de salida, y ahí estaba yo, como idiota, con muchísimas ganas de volver a verle,de escucharle, de simplemente compartir lo poco que tenía con él, mi tiempo... sin mas, llegué a mi casa nuevamente, para variar no había luz, allí estaba la excusa perfecta para llamar a su ventana y hablar... así fue, él al asomarse pareció extrañado de que yo estuviese allí y realmente cuestioné si había hecho bien..

- Pasa,debo terminar un par de cosas, estoy limpiando- sin mas eso respondió, subí a su apartamento y compartimos gran parte del día allí, preparó unas panquecas de chocolate increíbles... así fue, ahora que escribo estas letras puedo notar la facilidad con la que el ser humano puede enamorarse sin siquiera percatarse de lo que sucede, es como cuando estas frente a un hermoso atardecer y no describes realmente que pasa dentro de ti... una vez leí una frase y en este momento descubro su certeza "las mejores cosas pasan con los ojos cerrados", es cierto, a veces ni cuenta te das de que está ocurriendo lo mejor de ti vida...

Era hermoso pero debo contarles realidades que durante esos días presencie... salí de mi jornada uno de esos tantos días y la indignación, dolor e impotencia se apoderaron de mi y de mi ser... Pasaba cerca de las avenidas mas transitadas de mi Ciudad y allí vi como una persona de unos 50 años buscaba dentro de la basura algún bocado aun comestible pasa saciar su hambre... se podrán imaginar el dolor que esto puede provocar, la impotencia.. si.. realmente esa rea la sensación que tenía dentro de mi, una impotencia tan grande como cada gramo de arena en le mar... el pensar que esa persona pudiese ser alguien de mi familia, de mis conocidos o incluso uno mismo me destrozo el alma y mis pensamientos realmente estaban siendo invadidos por la desesperación de no poder ayudar... no poder hacer nada en lo absoluto porque no tenía dinero para ayudarlo... a veces (la gran mayoría del tiempo) no tenía ni para mi... eso pasa y muy seguido en mi hermoso país... esa noche me fui a descansar con un gran nudo en la garganta... estaba sumida en mi soledad, en mis ganas de hacer algo por mi y por quien lo necesitaba y saber que en ese preciso momento tenía mis manos atadas... Pase mi noche sumida en un sueño profundo y con sabor amargo en mi garganta..

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⏰ Last updated: Jun 14, 2019 ⏰

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Historia de una VenezolanaWhere stories live. Discover now