Capítulo 8

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-vaya que día, no le parece señor Erwin- decía mientras sirve té en una taza blanca a un rubio no muy mayor de edad.

-mmmm al parecer sí, tiene razón Albert- decía mirando el cielo despejado color azul atreves de su ventana mientras tenía los brazos y manos detrás de tras de su espalda.

-sí señor, su te está servido señor Erwin- mientras se coloca de nuevo de forma derecha sosteniendo la jarra con sus manos derecha.

-gracias Albert, puedes retirarte- decía mientras seguía viendo a través de la ventana.

-si señor como guste- decía mientras colocaba la jarra de té sobre la bandeja que tenía enfrente, disponiéndose a caminar con la bandeja para la puerta.

Antes de que Albert pudiese abrir la puerta unas palabras vinieron desde el fondo. – Albert ¿Cómo está mi hija annie? - aquella pregunta resonó por toda la habitación.

-ella está bien, es una muchacha muy buena se parece mucho usted cuando esta seria señor- respondió a la pregunta mientras seguía sosteniendo la bandeja con una sonrisa en el rostro. – con todo respeto señor ella lo quiere y lo admira mucho a pesar de todo, lo que les paso, ella aguardado muchas preguntas hacia usted señor, debería considerar hablar con ella en un futuro para que su relación de padre e hija no se pierda como paso jhon, esto es solo una simple opinión señor espero poder ayudarle. - decía mientras seguía sosteniendo la bandeja.

-muchas gracias Albert por tus palabras lo tomare en cuenta, ustedes siempre han sido como una familia más y tu opinión cuenta mucho, puedes retirarte- decía mientras se observa así mismo atraves del vidrio de la ventana.

-muchas gracias señor. - decía mientras se da la media vuelta y sale de la oficina de Erwin.

Después de que Albert salió de la oficina Erwin se acercó a su escritorio para darle un sorbo a su te mientras pensaba en las palabras de su amigo y mayordomo. ¿cómo se acercaría de nuevo a su hija?, si ya había perdido a su hijo mayor por culpa de su frialdad, se culpa a si mismo cada día de eso que su hijo lo odie y este lleno de rencor contra el ya que nunca lo quiso apoyarlo, perdió a su mujer, y ahora la única familia que le quedaba era una joven de 14 años, que esta con el paso del tiempo cada vez crecía mas rápido dejando atrás muchas cosas una de ellas era el amor de papa que le hacía falta recibir y a Erwin era el amor de una hija que lo escuchara lo que le hacía falta mientras y ver crecer a su hija también es una de las cosas que más se estaba perdiendo gracias al trabajo y a lo fría que era cuando están juntos.

Ambos tenían que empezar un cambio y tenía que ser pronto pues la vida no es va a perdonar nada, el tiempo pasa cada vez más rápido y muchas cosas se pierden con él.

El segundo año de secundaria llego pronto la mayoría se encontraba de manera feliz pues tan a la mitad del estudio medio, las clases cada vez son más agotadoras, los maestros cada vez más estrictos pero las vacaciones del segundo año ya pronto se venían acercando cada vez más , mientras que los chicos seguían llevándose mejor pero por lo general armin y eren ya no tenían que esconderse para hablar con la rubia, ya que podía hablar con ella cuando se la topan donde sea, su amistad se fortalecía mas con el paso del tiempo, al mismo tiempo annie se hiso amiga de historia y sasha.

-que les parece si para este fin de semana vamos al cine como las veces pasada- decía una rubia de apariencia amigable que sostenía una galleta en sus manos.

-estaría bien, se oye bueno- decía una pelinegra de coletas en los hombros mientras los mira a todos.

-tienes razón vamos, nada más pongan hora y nos disparamos todos juntos para haya- decía jean mientras seguía viendo de lejos a una azabache.

No Hay Vuelta Atras- Ereannie-LeviaanieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora