Era una mañana tranquila en casa de los Reid-Jareau. Jennifer estaba entrando en el sexto mes de su embarazo y, junto a su esposo, prepararon el desayuno con algo de ayuda de sus hijos. Luego, entre todos lo sirvieron y comieron tranquilamente en medio de las ocurrencias de los pequeños. Pero en un segundo todo cambió: Spencer estaba llevando los platos a la cocina cuando, sin más, se desplomó a mitad de camino. El ruido de la vajilla al romperse fue lo que alertó a su esposa.
—¡Spencer! —dijo Jennifer al verlo en el piso. Se arrodilló a su lado y comenzó a moverlo—. ¡Spencer, despierta!
—¿Mamá, el tío Spencer está bien? —dijo Henry angustiado.
—La verdad, no lo sé, hijo —dijo Jennifer sin apartar la mirada de su esposo—. ¡Spencer, por favor, despierta!
—¿Mamá, qué tiene papá? —dijo Andrew, abrazándose a su hermano—. ¿Por qué no despierta?
—Tal vez se golpeó fuerte al caer —dijo Jennifer mirándolos—. Necesito que ambos hagan algo por mí, ¿sí?
—Lo que quieras, mamá —dijo Henry mirándola.
—Ambos van a subir, se van a abrigar bien y tomarán los morrales que tienen listos para cuando debemos salir de imprevisto —dijo Jennifer, tratando de mantener la calma por sus hijos—. Luego buscarán mi teléfono y el de Spencer; los necesito.
—Claro, mamá —dijo Henry sonriendo—. Vamos, ARJ, tenemos que movernos rápido.
—Sí, Henry —dijo Andrew sonriendo, y se fue tan rápido como sus piernas se lo permitieron.
Mientras sus hijos volvían, Jennifer trataba de despertar a Spencer.
—¡Spencer, por favor, despierta! —dijo Jennifer, dejando escapar unas lágrimas—. Sé que me escuchas, así que por favor regresa, no me dejes... Te necesito... Te necesitamos...
—Aquí están los teléfonos, mamá —dijo Henry, volviendo unos minutos después.
—Usa el de Spencer para llamar a Savannah —dijo Jennifer tomando el suyo—. No sé si está de turno, pero dile lo que pasa. Yo pediré una ambulancia.
—Sí —dijo Henry seriamente, y buscó el teléfono de su tía.
—Hola, Spence —dijo Savannah al contestar—. ¡Qué sorpresa!
—Soy Henry, tía —dijo Henry seriamente.
—Hola, mi pequeño —dijo Savannah—. Qué milagro que me llames, ¿a qué debo tu llamada?
—El tío Spencer se desmayó y no reacciona —dijo Henry luego de un corto silencio—. Mamá ya llamó a una ambulancia, pero queremos saber si estás de turno para que lo esperes.
—¡Dios! —dijo Savannah—. No, mi pequeño, no estoy de turno, pero yo me encargo de que los reciba alguien de confianza. Los espero en el hospital...
—Tía... —dijo Henry preocupado—, el tío Spencer, ¿va a estar bien?
—No estoy segura hasta no verlo —dijo Savannah, tan tranquila como podía—, pero él es un hombre fuerte y ha sobrevivido a muchas cosas, así que esta no será la excepción, te lo aseguro. ¿Confías en mí?
—Sí, tía —dijo Henry sonriendo levemente.
—Entonces tranquilízate para que tu hermano no se altere también —dijo Savannah seriamente—. ¿Recuerdas lo que siempre te dice Spencer cuando no está en casa?
—Que yo soy el hombre de la casa y que debo cuidar de la familia —dijo Henry seriamente.
—Bien, entonces estás a cargo —dijo Savannah—. Ayúdale a tu mamá en todo lo que te pida. Cuando lleguen al hospital yo me ocuparé de todo. ¿Puedes hacer eso por mí?
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Una vida juntos. (Editado)
FanfictionJJ y Will, luego de tres años de matrimonio y un hijo, toman la decisión de separarse. Según JJ, el amor se acabó, aunque ambos sabían que la verdadera razón era que se habían casado para darle una familia a su hijo, no por amor. JJ siempre supo que...
