Seokjin se reúne con sus ex compañeros de escuela a pasar siete días de vacaciones.
El verano trae consigo un inapropiado reencuentro con el hermano pequeño de su -sobreprotector- amigo.
⚠️ JinTae +18
Capítulos cortos
maknae!Taehyung
There's a magic I can hold Your smile of honey gold And that you never seem to be in short supply of
Una bulla lo despertó por la mañana. Hoseok estaba gritando escandalizado que una cucaracha se había colado por la ventana del baño y no era capaz de matarla, estaba encerrado tras la puerta de vidrio de la ducha mientras el insecto se paseaba alrededor del toilette. Yoongi se levantó refunfuñando mientras Seokjin abrió los ojos apenas. Escuchó también a Kookie rabear por ser despertado tan temprano, y Jimin alegando que ya eran las once y no había alcanzado a salir a trotar.
Seokjin sólo pensó en el semen seco entre su piel y la ropa interior, y eso le recordó que había descubierto la otra cara de Taehyung. Una que, de alguna forma, no le resultaba completamente sorpresiva. No podía negarlo, saber que Tae tenía un blog porno en donde él mismo era un camboy, era en cierta forma chocante, pero no sonaba como algo tan raro ni imposible. Calzaba perfecto, tal como hora Jin se moría por hacer calzar cada parte de su cuerpo con la del rubio.
Miró el perfil de twitter una vez más. Había una imagen graciosa, subida hacía sólo un rato.
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Tae no tenía control alguno, ni en un corto viaje a la playa descansaba de estar jodiéndose y compartiendo todo eso con el mundo. Jin se preguntaba por aquellas personas que compraban sus videos, y en aquellos que participaban de su creación. Sintió algo amargo y oscuro agolparse en su estómago.
Se levantó de los últimos, rezongando y frotándose los ojos. Se dio una ducha rápida, guardó la ropa sucia hecha una bola en el bolso, y fue por algo para desayunar. Los demás ya estaban en la mesa picoteando pan, o cereales o sólo algo de beber. Jin buscó un bol, puso cereales y agregó algo de leche.
—Buen día, hyung
Tae apareció en el marco de la puerta de la cocina, con un pijama delgadísimo, apenas sujeto en sus caderas tableadas y una camiseta que se notaba que usaba cuando tenía unos doce, ajustada, corta y desgastada. Se veían sus pezones morenos bajo la tela, y cada relieve de su cuerpo marcado en aquella segunda piel.
—Tae, buen día— Jin le contestó, tragando saliva en un gesto nervioso. —¿Cómo amaneciste?
—Terriblemente caliente
Seokjin derramó un buen poco de leche ante semejante confesión
—Es una broma, hyung— agregó el muchachito, riéndose como si hubiera dicho lo más gracioso del mundo. —¿Y tú cómo estás? Te ayudaré a limpiar eso
Jin estaba tan concentrado en arreglar el desastre que ni siquiera respondió a la pregunta de Taehyung. Buscó un estropajo y limpió la encimera, mientras Taehyung buscaba evitar que la leche se esparciera más, conteniéndola con una toalla de papel.
—Qué torpeza, disculpa— le dijo Jin, compadeciéndose de sí mismo. —¿Vas a desayunar algo?