frío y algodón
me estiro debajo del edredón
donde el frío yace
y mi cuerpo se complace
ya nadie recuerda
el sobre de mi cierva
donde las letras caen
al costado de mi
sin querer se abren
brotando en la sábana,
acariciandose con el adán
muy cerquita del borde
los versos se esconden
lo que en verdad importa
no está
se lo llevaron los años
a cargo de los tontos
mi cierva no lo es
ella sola escucha mi estrés
mete su lengua entre la tela
y ese ronquido de mi abuela
lo rodea las hojas
de las que abusas,
lo rodea la mugre
que vos te genera acné
cierro los ojos
y el limbo está lleno de casos
escribe
y grita
pero no soy yo
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a veces
Poesíamis palabras también pueden ser interpretadas como lágrimas ciberneticas
