Hiyori seguía añadiendo días felices a su libreta, hoy no había pasado algo diferente en la escuela por lo que esperaba que algo genial le pasara en casa, salió contenta de la escuela, buscando con la mirada a su padre en la salida, pero en lugar de eso pudo ver a su oniichan parado no muy lejos de la entrada.
- Hiyo-chan ¿No es ese Yokozawa-san? -le preguntó Tomoyo a su amiga. Sus dos amigas conocian a su oniichan por las veces que habian ido a hacer alguna tarea a su casa, encontrandose con él a menudo en la casa.
- ¡Oniichan! -la pequeña corrió hacia él dejando atrás a sus amigas- ¿Papá no pudo venir?
- No, tiene la entrega muy cerca y me pidió que pasara si podía...
Tomoyo, Yuki y Aiko se aceraron y saludaron al mayor también, quien les regreso el saludo.
- Le he dicho que no importa...puedo ir con Yuki y Tomoyo muy bien.
- Yokozawa oniichan ¿Hiyo ya te invito al festival de verano?
- ¿Festival de verano? -el vendedor miro a Hiyo quien asintio con sus amigas.
- ¡Si! Deberia venir con nosotras. Cada año hacemos un festival escolar, hay fuegos artificiales y muchisima comida... -explico Aiko, la más extrovertida de las amigas de Hiyori
-¿Vendra Yokozawa-san? -pregunto Tomoyo, quien era el polo opuesto de Aiko.
-¡Por supuesto que oniichan vendrá! -Hiyo respondió sin darle más opciones a Yokozawa- Ademas es en fin de semana, así que no estará ocupado.
Yokozawa solo le dio una sonrisa como respuesta, convencidas las niñas, se despidieron para irse a casa cada una, fue entonces que Hiyo se dio cuenta que el mayor traía su maletín en la mano.
- ¿Terminaste tu trabajo hoy?
- Algo así - ambos comenzaron a caminar hacia la estación - solo debo visitar una librería más, está cerca de casa, te dejare y regresare a visitarlos.
- ¿Puedo ir contigo?
La pequeña tenía motivos para acompañar al jefe de ventas y es que no quería hacerlo dar vueltas solo por ella, después de todo era viernes y no tenía tarea acumulada, bien podrían dar un paseo por la librería y luego pasarse a comer. Yokozawa no sabía que decirle, es cierto que Marimo Books no estaba tan lejos de la casa de los Kirishima, no tendría problemas en llevar a Hiyo con él... Después de todo podía ser entretenido para la niña.
- Esta bien.
- Tal vez podamos comprar un libro de cocina para los cupcakes que queríamos hacer.
El resto del camino fue rápido, Hiyori no conocía Marimo Books por completo, así que quedo maravillada por solo ver el mapa de ubicación en la entrada de ese lugar. En cuanto entraron, los y las cajeras saludaron a Yokozawa y prestaron especial atención a la pequeña niña que le acompañaba, por supuesto que nadie se atrevió a preguntar algo. Se dirigieron al piso de manga, Yokozawa traía consigo la mochila de Hiyo, la había cargado en la estación del tren como condición para que lo acompañara.
Llegando al piso, se encontraba Yukina, quien saludó al jefe de ventas y dio una sonrisa a Hiyori quien pensó que esa era la más principesca sonrisa que haya visto.
- Yokozawa-san ¿viene a ver al gerente? Acaba de pasar rumbo al almacén, será mejor que lo espere aquí- el vendedor sonrió a ambos.
- Gracias Yukina-kun ¿cómo van tus estudios?
Hiyori dejo que Yokozawa platicara con el principesco vendedor y más tarde con el que supuso que era el gerente, pues la plática se escuchó más llena de números y luego fue trasladada a la oficina, quedo al cuidado de Yukina un rato y vaya que se divirtió montando el nuevo estante que el chico había hecho para un manga nuevo.
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El diario de Hiyori.
FanfictionUn día normal de escuela para Hiyori se convirtió en el inicio de un "Diario de buenos momentos" ¿Qué tanto aprovechamos cada día de nuestra vida?
