T2 C30: Revisión

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//Joaquin//

La temperatura descendió un poco así que decidimos salir de la alberca, me puse mi playera y sentí como emilio me cargaba, yo rei ante la acción y lo abrace del cuello, entramos a la casa y yo besaba a emilio, me recostó en el sofá sin dejar de besarme, yo acariciaba su cabello y enredaba los dedos en sus chinos, Emilio acariciaba mis piernas con delicadeza provocando que suspirara en sus labios

La temperatura en la sala comenzaba a aumentar provocando que me separará -Aqui no Emi...- murmure jadeando

Emilio entendió de inmediato, si alguien nos veía se pondría feo el asunto, me levanto del sofá sin decir nada y me llevo cargando al cuarto, estando ahí no dejaba de besarlo y el no dejaba de acariciar mi cuerpo, así estuvimos un buen rato dónde solo queríamos demostrarnos todo el amor que nos teníamos y que ya no encontrábamos forma de expresarlo con palabras, lo que parecía una inocente sesión de besos y caricias nos llevó a hacer el amor de nuevo pero está vez lento... Con suavidad.... Y disfrutandolo como si fuera la primera vez...

Pero a pesar de tener una noche mágica no todo dura para siempre, a la mañana siguiente termine siendo víctima de las náuseas matutinas, emilio se encontraba conmigo en el baño, acariciaba mi espalda y a veces mi vientre, debía acostumbrarme porque esto duraría unas semanas más

Los días fueron tranquilos, habíamos conseguido disimular bien mis malestares frente a nuestras madres, las presentaciones eran todo un éxito a pesar de que trataba de no moverme mucho y bueno nosotros estábamos más enamorados que nunca

Emilio trataba de cuidar mi alimentación al máximo para que no terminará vomitando aunque claro si tenía algún antojo me lo podía cumplir

Marisol nos había agendado una cita antes de año nuevo pero terminando nuestros conciertos en Argentina

Cuando llegó el día me levanté temprano o más bien las náuseas me levantaron, emilio me preparo un desayuno ligero pero saludable mientras yo me bañaba, a nuestras madres les dijimos que iríamos con Marisol a conocer lugares históricos de la ciudad, obvio no nos creyeron pero sabían que con Marisol cerca no hariamos nada malo

Me vestí con una de las camisas transparentes que me había regalado emilio y un pantalón negro ajustado me quedé un momento observandome en el espejo imaginando cómo me vería cuando el cachorro creciera un poco

Baje rápido a desayunar con emilio, estaba muy emocionado por qué era la primera revisión de nuestro pequeño o pequeños uno nunca sabe

Marisol bajo a desayunar con nosotros, emilio termino rápido para poder subir a bañarse y arreglarse un poco

Más tarde salimos de la casa y nos dirigimos a una clínica de bastante prestigió, mis manos sudaban por los nervios, mentiría si dijera que no tengo miedo de que mi cachorro no esté bien

Nos sentamos los 3 en la sala de espera, emilio besaba mi mano para hacerme sentir tranquilo yo solo le sonreía tímidamente

-Joaquin bondoni?- la recepcionista se levantó buscándome

-Soy yo - me levanté

-La doctora lo espera en el consultorio-

Emilio se levantó tomando mi mano

-Aqui los espero chicos- Marisol nos sonrió mientras nosotros entrabamos al consultorio

-Buenas tardes- murmure nervioso

-Joaquin? Entra, tomen asiento- la amable mujer nos sonreia, ambos nos sentamos y emilio sostenía mi mano en todo momento -Mi nombre es Alicia, un gusto jovenes- nos saludo de mano sonriendo -Es raro tener parejas jóvenes tan felices de estar esperando a un cachorro- reía levemente para aligerar la tensión

Tu dulce aroma... //Emiliaco// OmegaverseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora