Me levante con el sonido de All Star sonando en mi telefono. Lo deje seguir mientras escogia mi ropa y luego lo lleve al baño, donde lo deje sobre el lavabo mientras tomaba una ducha. Al salir me mire al espejo. Mi cabello rojo se veia mas oscuro de lo usual, constrastando con mi piel palida y mis ojos grises. Mi vista se poso en mi nariz un tanto respingada, rago heredaro de mi madre, y que mi hermano y yo compartiamos. Eramos muy parecidos: iguales ojos, nariz y boca. Lo unico que nos diferenciaba era el color de mi cabello, que me habia tintado, y su cara con pecas.
Un vistazo a mi telefono me dijo que eran las 7:30. Me vesti rapidamente y entre a la cocina, en donde encontre a mi hermano desayunando en nuestra pequeña mesa. Me sente mientras le revolvia el pelo y tomaba un plato para servirme cereal.
-Hey, Leo, espero que no te hayas acabado el cereal.-
-Yo nunca haria eso- dijo sonriendo con inocencia.
-mmmm, mas te vale, si no te comere a ti-
Despues de unos minutos en silencio, escuchamos un ruido proveniente del cuarto de nuestro padre. El dolor en mi torso se intensifico. La expresion de mi hermano habia cambiado drasticamente, en vez de sonreir miraba a su plato con una expresion de panico. Si papa borracho era malo, papa con resaca era peor.
-Hora de irnos, peque- Le dije mientras tomaba mi mochila y los cascos del piso.
Le asegure bien el casco a mi hermano y lo sente en el asiento. Subi tras el y lo rodeo con mis brazos mientras agarro el manillar.
La sensacion del viento en tu cara mientras conduces, es algo que me encanta de mi moto. Por un momento, puedo pensar que nada tiene poder sobre mi, que soy tan libre como un aguila. Puede que no lo comprendan, pero es algo que no puede ser descrito.
Sorteo los pocos autos que hay a esta hora de la mañana. Se puede apreciar un cambio gradual en las zonas mientras voy pasando. Para cuando llego al colegio de mi hermano, las casas, aunque no sean tan grandes, ya tienen patio delantero y se ven en buen estado.
La puerta de entrada esta llena de niños de edades entre 6 y 11 años. Dejo a Leo y lo veo dirigirse hacia un grupo de niños de su curso. Se voltea una ultima vez para despedirse con la mano y yo le imito mientras bajo la visera de mi casco y pongo en marcha la moto.
Ahora que mi hermano ya no esta, puedo permitirme aumentar la velocidad. En el camino esquivo a un par de idiotas que al parecer hicieron trampa en su examen de conducir, ya que hasta un niño de preescolar maneja mejor que eso.
Al llegar al instituto supe al instante que algo iba mal. La escuela, tres edificios que ocupaban casi toda la manzana, se encontraba ennegrecida y se podian apreciar las vigas de la estructura. Muchos de mis compañeros se encontraban alrededor de la cerca. Aparque la moto y me dirigi hacia mis amigos, que se encontraban un poco alejados del resto y que se diferenciaban por sus chaquetas de cuero y botas.
-Eh chicos, ¿Que le hicieron a la escuela?-les dije.
-¿Que le hicimos nosotros? Estaba a punto de preguntarte a ti exactamente lo mismo- Me respondio Luke, un chico de 1.80 metros de alto, anchas espaldas y piel y ojos morenos.
-Hey, yo nunca hubiera hecho algo asi- dije ofendida- Yo hubiera hecho que se inundara o que el gimnasio se destruyera, nunca algo tan extremo. No odio tanto la escuela, saben.-
-Ja, claro- bufo Charlie. Era una morena que apenas llegaba al metro cincuenta, pero con compensaba su falta de estatura con mucho caracter, tal vez demasiado. Sus ojos avellanas chispeaban en este momento, lo que queria decir que encontraba muy divertido todo este asunto.
-Yo creo que Rex y su banda decidieron quemarla porque ningun maestro quiso aprobarlos.-Comento Seth, que se encontraba reclinado prezosamente en la cerca. Tenia una estatura promedio, piel blanca y cabello rubio, sus ojos castaños tenian unas largas pestañas que enloquecian a todas las chicas del instituto. Excepto a mi, claro.
Ante la mencion de Rex, el ambiente se tenso y todo me miraron. Trate de ignorar el escalofrio que me estremecio y la naciente ira en mi pecho.
Charlie fue la primera en reaccionar y bufo.
-Eres todo un idiota Seth- Le dijo mientras lo apuñalaba con la mirada.
-Bueno, tiene que dejar de ser un tabu, no siempre podremos seguir ignorandolo- se defendio el.
-Ya, entonces ¿Quien de ustedes quemo la escuela?- pregunte, esbozando mi mejor sonrisa falsa. Todos se relajaron excepto Charlie, que me conocia lo suficiente para saber cuando mentia.
Justo en ese momento, Jake, uno de los chicos de primero, llego corriendo.
-Hey, ¿Ya supieron lo que sucedio? Un idiota del club de quimica dejo algunas cosas en el laboratorio que hicieron una reaccion quimica y !Bum! Todo exploto.-Empezo a decir, casi atropellando las palabras- Mirle dice que nos van a sortear y a mandar a diferentes escuelas. Tambien dijo que Jackson Mills High School y Brenton College se ofrecieron a aceptar a algunos alumnos.
-!Dios! Espero no quedar en ninguna de esas escuela- dijo Luke
-Lo se, estan llenas de niños de papa ricos y mimados. En cuanto entres se subiran a las paredes.- me burle
-No lose- comento Alisha- Puede ser divertido. Tal vez no sean tan malos como pensamos-
-Si. claro- dijo Charlie, el sarcasmo goteando de sus palabras- Puede ser, hasta que descubran que su ropa vale mas que tu casa.
-A mi no me importa cual, mientras quede con alguno de ustedes, asi podremos divertinos un poco a su costa- aporto Seth, con su habitual pereza.
-Sera mejor que vayamos- dije mientras observaba como los alumnos empezan a formarse para anotar sus datos- Terminemos con esto rapido y vamos a McGavern's. Quien sabe, quiza Jessie se apiade de nosotros y nos invite unas hamburguesas. -
-Ja, ese Jessie no nos invitaria ni una soda aunque se queme la ciudad entera-Luke bufo.
Empezamos a dirigirnos hacia la larga fila de estudiantes y, por alguna razon, senti que alguien me observaba. Me voltee para ver a Rex, al otro lado de la calle, recargado en un edifico. Su cara estaba oscurecida por la sombre, pero podia sentir como sus ojos negros me observaban. Me sonrio y me dio un asentimiento con la cabeza. Lo ignore y me gire en mis talones, alcanzando a mi grupo. Pero no pude evitar que un pensamiento extraño se deslizara dentro de mi mente. Tal vez Rex estuva involucrado en el incendio.
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Esta Es Mi Vida
Teen FictionSelena Grace no es la típica adolescente. Viviendo en uno de los peores barrios de la ciudad, con un padre violento y un hermano menor al que cuidar, ella es todo menos optimista. Cuando por azares del destino ingresa en una de las más prestigiosas...
