La policía rodeó con cintas todo el lugar.
Había 6 patrullas afuera y otras 3 merodeando por la zona.
Los vecinos se encontraban aturdidos y un poco confundidos, siendo entrevistados por algunos detectives y acosados por los reporteros y sus cámaras.
El edificio se encontraba en completo silencio, por lo cuál los gendarmes entraron con paciencia y de manera cautelosa, intentando no tocar nada de la escena del crimen.
Un olor putrefacto provenía de la cocina.
Siguiendo a sus sentidos, llegaron a la habitación del aroma y sus ojos no paraban de recorrer cada pared y espacio.
Un cuerpo tirado en medio del lugar, con sus brazos mostrando los huesos blancos y rotos y con sus piernas mutiladas, con sangre escurriendo por todo el piso.
El oficial más corajudo se acercó al cadáver y pudo notar como en todo su cuerpo, o lo que quedaba de el, se encontraban pedazos de vidrio clavados.
Un bollo encondido en la mano de la víctima se hacía visible entre sus dedos.
Con guantes y mucho cuidado lograron extraerlo, abriendola y notando la perfecta caligrafía y prolijidad con la que estaba escrita aquella nota.
"Y un día, su día favorito, el chico de cristal se rompió, dejando a su paso sus vidrios rotos, dañando a todos los que quisieron cuidarlo y encerrarlo en una cajita del mundo".
Y más lejos, en la esquina de la habitación, se encontraba un brazalete de plata, roto, y con 10 bolitas colgantes de el.
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"Crystal boy" -Larry Stylinson.
Proză scurtăHarry es de cristal ante sus ojos. Harry quizás no sea tan débil como él cree...
