La tercera cosa que amo de ella es oírla cantar y verla bailar
Amo oírla cantar cuando su canción favorita suena en la televisión, en el portátil o en su teléfono.
Amo oírla cantar y observarla bailar en el escenario, brillando sólo como ella sabe hacerlo.
Amo verla bailar en la sala de prácticas y, aunque ella diga que no le gustan sus movimientos, para mí es la mejor bailarina del mundo.
Mi cielo, nunca dejes de bailar y cantar, porque verte haciendo eso, es mi pasatiempo favorito.
