—¿Spence? —dijo Jennifer con voz ronca.
—¡Jennifer! —exclamó Spencer, saliendo de su asombro—. ¡Despertaste!
—¿Qué pasó? —preguntó ella, mirándolo con evidente confusión—. ¿Por qué estoy aquí?
—Te dispararon y, al caer, te golpeaste la cabeza —respondió Spencer acercándose, aunque notó de inmediato la forma en que lo miraba—. ¿Todo en orden, Jennifer?
—¿Cuándo envejeciste tan rápido? —frunció el ceño ella con seriedad—. La última vez que te vi, parecías un asistente de profesor. Ahora te ves como todo un adulto... aunque te luce bastante bien.
Ante eso, Spencer se quedó sin palabras. Su cerebro trabajó a toda marcha intentando procesar la situación para darle una respuesta sensata.
—¿Qué pasa, Spence? —insistió Jennifer, más seria aún—. ¿Por qué te quedaste callado? ¿Qué está pasando?
—Muy pocas personas a lo largo de los años me han dejado sin palabras —respondió Spencer con calma—, pero es la primera vez que tú lo logras ante algo tan simple. Antes de responder a tu pregunta, debo hacerte una.
—¿Cuál? —lo miró fijamente.
—¿Qué es lo último que recuerdas? Y con eso me refiero a tu vida en general.
—Salir del trabajo para ir a casa, y luego me vería con Will, que estaba de paso en la ciudad —respondió Jennifer pensativa—. Estábamos terminando los informes del caso en Baltimore sobre aquellas adolescentes. Era tarde cuando salimos.
—De acuerdo —murmuró Spencer, esforzándose por ocultar el terror que amenazaba con quebrarle la voz—. Dame un momento, ya regreso.
—¿A dónde vas? —preguntó ella.
—Necesito hablar con alguien —dijo desde la puerta— antes de darte las respuestas que buscas.
Tras caminar por varios pasillos del hospital, encontró al doctor Alex y tuvo que esperar a que terminara una consulta antes de poder abordarlo.
—Spencer, ¿qué haces aquí? —sonrió Alex al verlo—. Pensé que hablaríamos cuando fuera a revisar a JJ.
—Es de ella de quien quiero hablar —respondió Spencer sin mirarlo—. Acaba de despertar.
—¡Eso es una excelente noticia! —se animó el neurólogo, aunque su expresión cambió de inmediato al notar el mutismo de su colega—. Pero antes de celebrar, debemos asegurarnos de que no sea un «boom médico». ¿Sabes a qué me refiero, verdad?
—Sí: un despertar transitorio en pacientes en coma profundo antes de sufrir un colapso irreversible —asintió Spencer con amargura—. Lo supe en cuanto escuché su voz. Por eso estoy tan preocupado.
—¿Qué más pasó, Spencer? —le exigió Alex con seriedad.
—Perdió gran parte de su memoria. Lo último que recuerda es ir a casa a arreglarse para ver a Will, justo después de regresar de aquel caso en Baltimore con las adolescentes —explicó con pesadumbre—. Solo haz cuentas de cuánto tiempo ha olvidado.
—Era un escenario probable —admitió Alex pensativo—, aunque no creí que borrara tantos años de golpe.
—¿Qué se supone que haga ahora? —se frotó el rostro Spencer—. Nuestros hijos llegarán en unas nueve horas y la verán despierta, pero ella no los recordará. ¿Qué les digo?
—La verdad; tarde o temprano se enterarán —aconsejó Alex—. Respecto a Jennifer, cuéntale solo lo estrictamente necesario. No la recargues de información; si no es un falso despertar, es posible que sus recuerdos comiencen a regresar por sí solos con el tiempo. Si no lo hacen, ya evaluaremos qué pasos seguir.
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Una vida juntos. (Editado)
FanfictionJJ y Will, luego de tres años de matrimonio y un hijo, toman la decisión de separarse. Según JJ, el amor se acabó, aunque ambos sabían que la verdadera razón era que se habían casado para darle una familia a su hijo, no por amor. JJ siempre supo que...
