Quisiera poder hablarte
y decirte lo que siento,
pero no puedo,
Tengo miedo.
Miedo a no ser el indicado
a no ser el esperado
a no ser el deseado.
Miedo a que destroces
lo poco que todavía tengo
sin piedad ni lamento.
Porque eres tú, querida,
la única que puede matarme,
pero también la única
que puede rescatarme.
De este maldito hoyo
de este maldito abismo
en el que me encuentro atorado
en el que he sido exiliado.
Porque eres tú,
la que en tus manos
posee mi destino.
Quisiera poder hablarte
pero no puedo.
Porque soy un cobarde
¡Maldito el miedo
que acaba de ganarme!
