Estaba derrotada ella jamás se había enfrentado a un villano de este calibre, aun cuando estuvo todo el día anterior alistándose para la batalla.
Mina tampoco se veía estable, se notaba que se había quedado en blanco, apenas había comenzado la batalla. Durante toda la semana anterior habían estado entrenando para este momento, pero era inútil, las tenía acorraladas.
Se escucharon gritos a lo lejos, eran sus demás compañeros huyendo, parecía ya no importarles lo que estaba en juego, ellos solo querían acabar con esta tortura.
Ella lo derrotaría cueste lo que cueste, incluso si no gana esta batalla, no perdería su honor y dignidad
De los 50 minutos de clase les tomo el tiempo exacto para acabar un examen tipo test multirrespuesta con penalización por fallo.
-- ¡Voy a morir! -- se lamentaba una perturbada Eiko a la hora de la salida -- ¿¡Y tu porque te ves tan tranquila!? -- seguía gritando a pesar de los escasos metros que las separaban.
-- No exageres, Eiko -- Mina se veía notaba más relajada ahora que cuando estaban en clase -- Ni siquiera fue un examen tan importante.
Después de haber acomodado sus cosas en los casilleros de la escuela, se dirigieron a su gimnasio preferido, el cual estaba ubicado cerca del centro comercial. Hoy iban a tener hasta tarde gracias a que al fin era viernes.
-- Entonces, hablando de mi asunto -- decía Eiko con algo de pena.
-- ¡Si hablas de tu cambio de imagen, pues claro! -- decía Ashido con entusiasmo -- Ya tenia tiempo que quería probar como te quedaría el rojo.
Entre platicas terminaron llegando al dicho gimnasio, donde comenzaron con la rutina que habían establecido ya hace unas semana. Ese lugar era conocido y recomendado por la aceptación y mejoramiento que les brindaba a los quirks, ya que estaba prohibido usarlos en público. Era un lugar de sueño, era lo que pensaba nuestra pelinegra, su zona favorita estaba especialmente hecha para peculiaridades como la suya. La zona de boxeo.
El quirk de Eiko Kirishima le permite endurecer su piel, logrando resistir una enorme cantidad de daño, todo dentro de lo que ya había experimentado, como navajas, puños y demás objetos simples aun no se atrevía a comprobar las balas.
Al inicio de cada entrenamiento siempre comenzaban un calentamiento impuesto por ella, después un estiramiento por parte de Mina, que era mucho más flexible y ágil. Resultando en un intercambio por parte de las chicas.
Eiko se encargará de mostrarle cómo golpear y recibir el daño de la mejor manera y Mina a cómo esquivar y en sí a no limitarse a solo recibir daño. Su mente divagaba entre las pláticas que habían tenido anteriormente, sobre todo en las prácticas de Mina, la cual practico danza desde muy temprana edad, dando como resultado que terminará siendo la mejor, o al menos la más reconocida en toda la escuela.
La peculiaridad de la chica se había terminado fortaleciéndose, que era secretar ácido por cualquier parte de su cuerpo, especialmente manos y pies, creando su propio estilo de combate, lo que la llevó a empatar en los cuatro combates que realizaron en el gimnasio.
Ya exhaustas se tomaron el resto del tiempo libre para ir a cambiarse de ropa, pues tenían el asuntillo pendiente. Mina se veía incluso más emocionada que ella. Después de cambiarse y arreglarse para ir al centro comercial. Si tan solo pudiera encontrar su maldita mochila, pensaba Eiko. Estaba rota. Ya era la quinta este mes y seguramente era por la activación de su quirk Mierda... -- ¡Mina!, ¿puedo guardar mi ropa en tu mochila?, la mia esta agujerada.
-- ¿Que no es la quinta vez este mes? -- Eiko noto como su amiga se reía al otro lado del baño -- Da igual pero la vas a tener que cargar tu, aun no entiendo porque siempre pesa tanto tu mochila.

ESTÁS LEYENDO
MELLIZAS
Fiksi PenggemarDespués de ser separada de su hermana, ellas tendrán que buscar la forma de enfrentar su pasado y descubrir lo que en realidad esta pasando con su familia... no antes de ponerse a prueba. Los personajes originales y parte de esta historia son del ma...