Él le pregunta que cómo le ha ido el día. Ella dice que bien mientras se aparta el flequillo de la cara. Y en ese breve espacio de tiempo, él mira, casi sin darse cuenta y fascinado, la piel que la manga caída de su camiseta deja al descubierto. Sólo se le ve el hombro y la clavícula. Pero nadie le dijo nunca que esa imagen podía ser tan hipnótica como la lluvia. Ella le busca con sus ojos verdes y le pregunta por su día. Él la encuentra. Siempre se encuentran.
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Destino: Desconocido
RandomEs una historia agridulce, supongo. Es muy breve, tal vez demasiado, pero mi intención fue lograr que unas pocas palabras pudieran transmitir el amor real, (tal vez demasiado), de Él y Ella. Sea como sea, Ellos se merecían la oportunidad de existir.
