¿Cómo pasó? ¿Cuándo? ¿Por qué? No lo sé. Pero se besan. Ahora mismo. Se besan con dulzura y timidez. Luego se vuelven valientes y sus bocas también. Algunos pasajeros los observan de reojo y sonríen. «¡Ay el amor!», se dicen, «¡Ay el amor!». Entonces llega el ruido infernal. La luz se va. Se quedó atrapada en su beso de cristal.
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Destino: Desconocido
RandomEs una historia agridulce, supongo. Es muy breve, tal vez demasiado, pero mi intención fue lograr que unas pocas palabras pudieran transmitir el amor real, (tal vez demasiado), de Él y Ella. Sea como sea, Ellos se merecían la oportunidad de existir.
