¿Estoy vivo?

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<<Generalmente tendemos a pensar cuando pasamos por un momento difícil "este es el peor día de mi vida. No hay nada peor ¿por qué a mi?"

¿Por qué pensamos que nuestra cruz es la mas pesada de cargar?
Una vez un hombre le pregunto a Dios "¿podría cambiar mi cruz por una mas ligera?" Entonces Jesus lo llevo a una habitación donde había muchas cruces de las cuales podría elegir a su gusto, el hombre busco y busco durante horas y al final no encontró una a su gusto y optó por salir de la habitación, se encontró en un pasillo y al final de el una puerta, al abrirla encontró una cruz pequeña y dijo: ¡Jesus, quiero esta! Y entonces Jesus respondió: Pero si esa es la tuya.>>

"En el momento en que comenzamos a ver nuestra desdicha dejamos de ver nuestra dicha."

Un pitido incesante afirmaba de forma cruel el descanso prematuro y eterno del corazón de mama. Los ojos de papa fijados en ella, abiertos hasta mas no poder, desconocidos de ellos mismo por estar fuera de si. El doctor sutil y suavemente lo tomo por los hombros a lo que el accionó rápidamente con un puñetazo, el cual le impacto en el pecho, el doctor callo... Tomando sus anteojos del piso, se levanto y dijo: Si, su cuerpo murió pero dejó viva su alma.-Me señalo-. Papa callo de rodillas, se colocó las manos en el rostro para evitar inútilmente de contener las lágrimas y estallo.
- ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh!!!-libero un grito desgarrador desde lo mas profundo de su corazón, callo totalmente y perdió el conocimiento como si hubiese recibido un golpe mortal.

Tres días después...

- Aaah! -Papa se levanto en la cama de su habitación, con el rostro bañado en lagrimas y sudor, con vendaje en la cabeza. - cariño tuve una pesadilla tan real y horrible... ¿Linda? -se levanto y la busco- !Linda! -hoyo algo en la cocina- ¿Linda eres tu? -se dirigió a la cocina de donde parecía provenir los sonidos-
Cuando llego, al fin la vio... Con una radiante sonrisa y los rayos del sol hermosamente adornaban todo su pelo, rostro, su ser.
- ¡Eva! -Dijo evidentemente feliz y le dio un fuerte abrazo de inmediato, secando sus lagrimas en su cálido pecho y escuchando sus calmantes latidos-.

A pesar de todo fui felizDonde viven las historias. Descúbrelo ahora