Una carta para él

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No me tomes por cobarde por favor, pero creo que al tener en letras todo lo que deseo decir algún día podrás volver a tomar en tus manos lo que una vez rechazaste y quizá mañana entenderás.

Necesito estar seguro de que sepas cuánto te amo, sin embargo, sé qué si pudiera encararte para decirlo jamás querría escapar de tu lado y nunca tendría la oportunidad de encontrar lo mejor para ti.

Es escalofriante como el amor disfraza todo y solo muestra lo que nuestro interior anhela. No pretendí ser eso que te mantuviera con vida, pero si lo que te hacía sonreír al vivir. Muchas veces traté de encontrar la forma para que este día nunca llegara; por buscar tal cosa provoque lo que más temía... y ahora ya no estás, pues la única posibilidad de quedarme contigo viene con la imposibilidad de amarte menos, aunque fuera un poco menos. Si tan solo no te llevara cocido en mi piel, si pudieras dejar de ser la cura de mis lágrimas, de no ser el motivo de mis insomnios, si nunca me hubieras dado nada de lo que otros no me pudieron ofrecer, tal vez así podría amarte menos.

No pudimos olvidar, no nos perdonamos al menos no en voz alta, ojalá te hubiera abrazado, ahora lo haría sin dudar y no te soltaría. Nuestros caminos se separaron tu elegiste el tuyo y yo el que me impusieron ¿acaso no había en nuestro destino "un nosotros"?

Muchas veces fuiste esa luz que resplandeció en mis días más oscuros, aunque nunca te diste cuenta, también supiste hacer sangrar mis heridas más profundas yo te di las armas más letales para destruirme, mi total amor y mi entera confianza.

Ahora deambulas por ese camino que el egoísmo de mi corazón te enseñó. Ese rumbo oscuro y siniestro que te rompió en tantas partes que serán imposibles de reparar, podría unirlas, pero jamás van a volver a ser una sola pieza entera y sin fisuras. Debí cumplir todas las cosas que prometí o más bien nunca debí decir nada, si no te amara tanto y mi razonamiento no quedara aplastado ante la frialdad de tu mirada penetrante habría usado más la lógica y dejarme arrastrar por tus juegos, hoy entiendo que esa era tu forma de mostrarme tu cariño y tenerme a tu lado, tú le temías algo que yo no imaginaba, no sabes cuanto me arrepiento por no dejarme absorber por tu egoísmo antes que en mi orgullo.

Esta carta desearía que la recibieras de mis manos, pero no será así, tendré que dejar que el fuego la consuma y pedirle al Padre de todo que las cenizas vuelen para que en un susurro en donde sea que te encuentres pueda decirte lo que escribo.

Te amo Loki, más allá del árbol de la vida, más allá de todo lo que aún no tiene nombre. Y aunque nunca volverás busco dentro de mí ese beso abandonado que nunca te di.

Quién espera desolado el día para tener nuevamente tu compañía, Thor Odinson.

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