Woojin es un humano que está destinado a morir en el espacio.
Chan es de otro planeta y decide salvar a un astronauta perdido.
☄Mismo universo de "Sweet Star", se hacen referencian a esa historia.
☄Mini - Fic
☄Woojin: TOP // Chan: BOTTOM
☄Fluf...
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Kim Woojin había muerto.
Eso le habían dicho en cada Comisaría de Policía a la que había ido.
Pero Chan sabía que eso era totalmente imposible.
Así que armandose de valor fue directo al único lugar donde no quería regresar nunca.
La Agencia Espacial de Corea del Sur.
Sé sintió como un tonto la media hora que estuvo esperando en las puertas de aquel lugar, sus ojitos miraban el terreno, rodeado por una valla eléctrificada muy alta, y cámaras de seguridad que lo miraban fijamente pero que a la vez lo ignoraban, porque nadie se había asomado desde el interior.
Su corazon estaba muy acelerado, la gravedad de la Tierra lo hacía sentir muy pesado y le molestaba que sus pies estuvieran tan pegados al suelo, sus manos estaban sudando mucho, porque al parecer la tierra estaba ligeramente más cerca del sol en su órbita y eso hacia que ocurriera lo que llamaban "verano", estaba muy irritado y molesto por todo.
Cuando se cansó, pensó que quizás debía estar mucho más cerca como para ser notado, así que suspirando de forma pesada, cerró sus ojos para concentrarse correctamente.
Concentró todo el polvo estelar de su cuerpo, sintió aún más calor y su cuerpo comenzó a brillar mientras cambiaba a su forma más escencial y propia de los cuerpos celestes de los cuales descendía.
Una estrella, fugaz.
Viajó con rapidez sobre la valla, en forma de una esfera muy brillante, dejando una línea de luz detrás de él y cayó frente al gigante y amplio edificio, y al parecer eso fue lo único que hizo llamar la atención, porque las cámaras comenzaron a moverse mientras avanzaba al interior del lugar.
No tardó más de cinco segundos allí que el primero de la gente que lo miraba se le acercara.
-- Disculpe, disculpe...
Chan rodó los ojos y miró sobre su hombro al castaño que estaba con la boca entreabierta.
Sus cejas estaban alzadas con sorpresa y en sus ojos de color miel brillaban estrellas que bailaban con sorpresa.