3

4 1 0
                                    

Me fijé en un reloj, este marcaba las siete de la mañana, había pasado un largo rato el no dormir ya estaba mostrando sus resultados mi mente poco a poco se volvía en blanco, decidí ir por algo de comer en el camino me iré despejando un poco más.

(...)

Señora—Habló alarmada una de las sirvientas—.

—No se preocupe solo vengo por algo de comer—Dicho esto agarre una manzana y la lave—.

—Oh pero porque no me lo dijo antes, yo podría habérselo preparado—Dijo intentando acercarse a mí con una clara mirada de miedo—.

—Sonia ya habíamos quedado, yo puedo hacer las cosas por cuenta propia, ustedes solo se preocupan si mí padre requiere de alguna cosas—Dicho esto me retire de la cocina y me dirigí a mí despacho—.

Ahora que lo pienso debería ir a cambiarme el hedor de la sangre ya se estaba empezando a sentir.

—Lady—.

—Tom ¿Que sucede?—.

—Bueno tenía que hablar con usted respecto a nuestras posiciones en la reunión—.

—Las posiciones... ven entra te lo aclararé a ti y después se lo explicarás a los demás—Abrí la puerta de mí despacho seguida de él—.

—Bien seremos precavidos con respecto a cada posición que les de, no serán muchos los que darán presencia de que nos cuidan así evitaremos que los demás se hagan una idea errónea con respecto a nuestro estado—Este asintió y proseguí—Entrará primero mí padre y irá seguido de Lebor y Rage los demás se dividirán a las afueras de la mansión eh inspeccionarán a los que entren no quiero que haya algún inconveniente—.

—¿Y usted Lady?—.

—Yo... entraré un rato después que él tú y tu hermano irán como mis escoltas—Le miré esperando respuestas—.

—Como ordene—Sonrió—.

—Muy bien... ¿Algo más que hablar?—.

—No, lady iré a avisarle a los demás si me lo permite—Dijo levantándose de su lugar—.

—Adelanté—Asintió y salió—.

Vi a mi alrededor y agarré el papel con los invitados.

—Mafia rusa, mafia europea y por último mafia italiana—Suspire y me dirigí a la puerta—.

Me dirigí hacia mi habitación a cambiarme y darme una ducha, al terminar me decidí en ponerme una blusa blanca con unos jean negros y unos tacones del mismo color, dejé mi cabello castaño suelto para que se secara solo tomé uno de mis dijes el cual consistía en una piedra en forma de corazón de color celeste que resaltaba con mis ojos y como algo que ya nunca podría dejar de usar un collar ajustado a mi cuello con unos bordados y unas muñequeras de igual forma de tonos color vino.

(...)

Transcurrió el tiempo y para pasarlo intente cerrar mis ojos y dormir un rato pero estos no cedían a hacerlo así que me resigné a ver un punto fijo en el techo asta que tocaron a mi puerta.

—¡Pase!—.

—Señorita, sus amigas la esperan en el salón—Dijo Arlett—.

—Diles que ya voy—Hablé sin el más mínimo ánimo—.

—Entendido—Asintió para después cerrar la puerta—.

Me levante de mí cama y salí del lugar, al llegar vi a Débora con un cigarrillo.

—Valla pareces acabada—Saco una cajetilla y me dio uno—.

—Tuve una noche movida—Lo tomé y lo prendí—.

—Ya me lo imagino, te falta un poco de maquillaje—Sonrío y dio una calada a su cigarro—.

—Siendo sincera mí apariencia aquí no es uno de mis fuertes—Aspiré un poco—Y menos si se trata de maquillaje—.

—De igual forma ¿Cual es o era la emergencia?—.

—Bien habrá una reunión en unos días, necesitaré de su presencia no como amigas, si no como infiltradas—.

—Necesitas que entremos siendo infiltradas—Hablo Rebeca con una mano en la cintura—.

—Y... ¿a que se debe eso?—Se levantó Stella—.

—Será algo simple, entrarán con sus identidades en incógnito y serán mis invitadas cada una dirá que se dedican a el "Eliminar" a personas en otras palabras que son sicarias, no representarán emociones al hablar y tampoco deben demostrarse con miedo al dirigirse a ellos—.

—Y eso de que te servirá—Débora me vio expectante—.

—Eso no es algo que les deba preocupar—Dije viéndola sin importancia—.

—Escogemos nosotras el como queremos ser llamadas o...—Espero a que siguiera yo—.

—Ya les tengo escogidos sus "Apodos", Débora te reconocerán como Reina, Rebeca tú serás condesa y por último Stella tú identidad es la de Duquesa—.

—Supongamos que será así tú serás quien—Cuestionó Rebeca—.

—De aquí y en todos los sectores seré Lady, no se dirigirán a mí por mí nombre así estemos en privado, quedo claro—Todas asintieron—Bien ya aclarados estos puntos pueden retirarse antes de la reunión les mandaré un mensaje con la hora en la que deben aparecer, deben aparecer con un traje formal y no tan llamativo—.

—¿Por qué no llamativo?—Alzó una ceja Débora—.

—Por que si no quieres ser cazada por alguno de ellos será mejor que actúes distante y no ocupes algo que te lleve a la boca del lobo—Dije apagando el cigarrillo—.

—Entendido—Apagó el cigarrillo—.

—¡Arlett!—.

—Si señora—Dijo en tono neutral—.

—Acompáñalas a la salida—.

—Si señora, acompáñenme—Las demás acataron y se fueron junto a Arlett—.

~ ~

Hola!! Mis karamis aquí Lady

Les vengo a avisar que los capítulos de aquí en adelante empezarán a tener mayor duración.

Eso sería Lady se despide.

𝐿𝒶 𝓃𝓊𝑒𝓋𝒶 𝓁í𝒹𝑒𝓇 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora