Una verdad

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Me levante con dolor de cabeza, no me acordaba de mucho de lo que había hecho en la fiesta de Halloween. Abrí la cortina de mi cama, ninguna de mis compañeras de habitación estaban, lo cual era raro pues Agatha siempre me acompañaba o me despertaba para ir a desayunar. Me arregle y baje a sala común , no había ni un alma, estaba vacía. Salí por el retrato de la dama gorda y camine hasta el gran comedor. Al irme acercando escuche voces, todos los alumnos estaban ahí, cuando entre todos se quedaron en silencio, algunos empezaron a murmurar cosas y por un momento me sentí incomoda. Camine rápido hasta la mesa de mi casa y me senté al lado de mis amigos.

"Alguno de ustedes me puede decir que fue lo tan horrible que hice ayer en la fiesta de Halloween?"

Scorpius se sentó al lado mío, vi como los demás se miraban entre ellos.

"Donde estuviste todos estos días Rose?"
"Amor de que hablas si anoche estuve contigo todo el tiempo" se volvieron a mirar entre ellos. "Que fecha es hoy?"
"Rose hoy es 22 de noviembre, estuviste desaparecida por 22 días."
"Si James, eso lo puedo deducir por mi misma."

Todo me dio vueltas y todo volvió a mi, las palabras de Scorpius diciéndome que quería que fuera su princesa siempre, la mascara blanca con morado, el presentimiento de conocer a esa persona y después salir corriendo detrás de ella hasta llegar a un pasadizo, sin darme cuenta había salido corriendo del salón comedor al igual que lo había hecho en la noche de Halloween, pude escuchar como Scorpius gritaba mi nombre pero al igual que esa noche yo no le hice caso y simplemente seguí corriendo sin fijarme a donde iba. Llegue hasta un callejón sin salida, lo recordaba, yo había estado ahí antes... Todo volvía a mi mente, la mujer de la mascara, las preguntas, como todo al final se volvía negro y la voz al final gritando mi nombre... una mujer, era una mujer pero quien?

"Rose, aquí estas!"
"Señor Potter!"
"Necesito que vengas conmigo, hay algo importante que debes saber."

Caminar al lado del papa de James y de Agatha me hacia sentir segura, le miré la cara analizándola, el se dio cuenta me miro y me sonrió, desvíe mi mirada hacia sus ojos y por primera vez desde que lo veía me daba cuenta de que el y yo teníamos el mismo color de ojos. Me sentí estúpida al no notarlo la primera vez que lo había visto, mis amigas siempre decía que yo era muy detallista pero este detallé se me paso. Pude sentir como el me miraba analizando me como queriéndome leer la mente. Sin darme cuenta habíamos llegado al despacho de la directora, me sorprendí cuando al entrar vi a James, Lilly y la señora Potter.
El señor Potter cerró la puerta y me indico que me sentara.

"Rose, según lo que James me dijo ya te enteraste de qué estuviste desaparecida por 22 días , y según lo que el también me dijo no recuerdan nada de lo que pasó en esos días" Yo solo me límite a asentir con la cabeza, mire a James y vi la preocupación en sus ojos, desvíe la mirada a donde estaba la mama de James con lágrimas en los ojos "Rose" la voz del señor Potter me hizo volver a mirarlo a el "Necesito que trates de recordar todo lo que puedas, sobre lo que pasó en los últimos días. Que es lo último que recuerdas?"
"Esta mañana lo único que recordaba era estar bailando con Scorpius en la fiesta de Halloween" vi como su cara cambiaba rápido, se puso serio inmediatamente "pero cuando ellos me dijeron que era 22 de noviembre recordé todo lo que había pasado, bueno casi todo porque después ya no me acuerdo de nada."

"¿Estas segura de que no recuerdas nada más?" voltee a mirar a James
"¿Nada de los últimos 22 días?" me gire para mirar al Señor Potter.
"Nada lo único que recuerdo es bailar con Scorpius, ver la máscara blanca con morado y recordar que ya la había visto anteriormente."
"¿Sabes quien es la portadora de la máscara Rose?"
"No, quería averiguarlo. Pero creo que todo salió mal." esa misma máscara había estado en todas mis pesadillas, nadie lo sabía ni siquiera James, era la única parte que había omitido de mi pesadilla, era la misma máscara que llevaba la persona que me secuestró.
"Era ella, no Harry?" Mire a la señora Potter quien estaba sentada al lado de sus dos hijos. Lo volví a mirar y vi que el estaba asistiendo con la cabeza, me sentí un poco confundida, ellos me estaban ocultando algo, James y Lilly habían actuado muy raro últimamente. Todavía no me explicaban como habían conseguido mi foto de bebe.
"De qué están hablando? ¿Quién es ella?"
"Rose creo que es el momento de que sepas la verdad" Mire a los demás quienes me estaban sonriendo, el señor Potter apuntaba a una silla enfrente de el. Camine hasta la silla y me senté en ella, tenía los nervios a mil y para colmo miles de ideas pasaban por mi cabeza pero ninguna tenía coherencia."Rose, hace 16 años nuestra hija menor fue secuestrada de nuestra propia casa." No entendía nada de los que el me estaba diciendo, pero al mismo tiempo entendía perfectamente lo que me quería decir.... Yo era la hija "Perdida" de los Potter. Yo era una Potter, eso era claro, yo tenía los ojos de Harry y el cabello de Hermione. Mire al resto de los Potter, seguían con las sonrisas en sus caras. Mi pesadilla vino rápido a mi mente, y como siempre me dividí en dos, la parte que quería creer que era todo verdad y que me decía que había encontrado a mi familia finalmente mientras que la otra que me decía que ellos estaban mintiendo que ellos me habían abandonado, no me habían querido y ahora me salen con la historia de que me secuestraron. Nunca debí de haberle contado a James mi secreto, era obvio que se estaban tomando ventaja de eso. Mire a James, creo que el era el que tenía la sonrisa más grande de todos.
"Rose?" Escuche como la señora Potter me llamaba, no se cuál era la expresión de mi cara pero de algo si estoy segura no era para nada buena. La mire para darme cuenta de que efectivamente había quitado su estúpida sonrisa de la cara. Volví mi cara hacia James y vi que al igual que su madre había borrado la sonrisa, estaba confundido, levanto una ceja como queriendo entender que era lo pasaba por mi cabeza, por un momento agradecí a mi profesora de pociones enseñarme oclumancia Aunque no creo que la fuera a utilizar esta vez. Me levanté de la silla rápidamente y camine hasta la puerta sin decir nada ni siquiera cuando escuche mi nombre.
Las lagrimas salieron rápido de mis ojos, no veía mucho hacia donde iba y tampoco me importaba, sólo quería correr. Pude ver en una esquina a Scorpius juntó con su primo, Louis, frene y los dos me miraron confundidos, Scorpius dio un paso a mi pero yo no le deje que se acercara, empecé a correr en ese mismo instante. El me alcanzo rápido, me tomo por un brazo y me obligo a detenerme.
"Rose, amor, ¿está todo bien?" el trato de mirarme a la cara pero yo sólo lo evite mirando para otro lado."Rose, maldición deja de evitarme y mírame a la cara."
"¿Para qué Scorpius? ¿Para qué me sigas ocultando las cosas?" En ese momento me di vuelta y lo mire, el se sorprendió cuando le pregunté eso."Porque tu lo sabias... tu sabias que los Potter eran mi familia y conocías toda la historia y aun así no..."
"Amor no me correspondía a mi contarte eso..."
"No me importa Scorpius, lo que importa aquí es que tu lo sabias y aun así me lo ocultaste"

Me di la vuelta y empecé a correr de nuevo, Scorpius empezó a correr detrás de mi pero esta vez no me alcanzo, no entendía porque el corría mas rápido que yo, pero tampoco me importo, las palabras del señor Potter resonaban en mi cabeza una y otra vez, además me acababa de enterar que mi mejor amigo era mi hermano y que la persona que mas me odiaba en el mundo era mi hermana, corrí todo lo que mis piernas me daban hasta llegar al bosque prohibido, hace rato había dejado atrás a Scorpius.
Mire para todos lados para ver que no hubiera nadie, e hice lo que mejor sabia hacer, desaparece. Aparecí en el único lugar donde me sentía segura, en mi habitación en mi apartamento de New York. Todo estaba igual a como le había dejado.
"Mama? Papa?" Nadie me respondió, seguro no estaban, camine para ver si me encontraba con alguno de los sirvientes pero tampoco estaban. Mis papas debían estar en otro país y seguro no regresarían hasta dentro de algunos meses, la casa era toda para mi. Lo cual era lo mejor en este momento. En la sala vi una botella de whisky, la cual no dude en tomar. La destape en mi regreso a mi habitación y empecé a tomar del pico de la botella.

Al cabo de unos minutos la botella estaba completamente vacía, pero yo necesitaba mas, llame a Lizzie, necesitaba olvidarme completamente de todo lo que me habían dicho y el whisky solo había hecho que las palabras dieran mas vueltas en mi cabeza una y otra vez.

Rose PotterDonde viven las historias. Descúbrelo ahora