CAPÍTULO 20

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Narra Saint: Pasó un mes desde aquel día que siempre vivirá en mí, aun puedo recordar el sonido del mar, las velas y la voz de Perth pronunciando las palabras que le dieron alegría a mi corazón, aquellas que se harán realidad dentro de poco. Perth y yo conversamos con mis padres y fijamos la fecha de nuestra boda, la cual se llevará a cabo dentro de 7 días, tan solo faltan 7 días y nos uniremos para siempre y nadie ni nada podrá separarnos.

Tanto Perth como Saint se encuentran muy emocionados por su boda, después de tanto por fin se darían el sí en el altar, los futuro esposos se encuentran viendo todos los detalles para que aquel día sea inolvidable, la torta, los bocaditos, y todo lo necesario para realizar su sueño a orillas del mar.

Saint: amor, ya todo está listo, solo nos falta los trajes, ¿de qué color deberían de ser?

Perth: el que tu prefieras amor

Saint: entonces vayamos a buscarlos.

Perth: asiente

Desde de tanto tiempo de estar juntos, hoy dentro de pocas horas serán esposos, a la orilla del mar se puede observar que ya todo está listo y ya los invitados van llegando de poco a poco.

Narra Perth

Puede sonar cursi, pero siento que el corazón se m saldrá en algún momento del pecho, siento que todo esto es un sueño y me da miedo despertar, después de muchas cosas que pasó por fin estaremos juntos para siempre. Me veo al espejo y ya estoy listo para esperar al amor de mi vida. A paso lento bajo hasta las gradas de mi habitación y salgo de ella para dirigirme hacia el altar a esperar a Saint, en el camino observo a mis amigos, compañeros de trabajo, a los padres de Saint y a aquella persona que me dio la vida, mi madre. Aun no veo a Saint, pero las lágrimas amenazan con salir. Después de un corto tiempo veo a la persona que amo, vestido de negro, con un ramo de flores entre sus manos, en sus labios se dibuja una sonrisa la cual lo hace ver hermoso, tengo al chico más hermoso del mundo a mi lado, a pase lento se va acercando y temo que mis pies no me soportarán más, adelanto unos pasos hacia el para poder tomarlo de la mano y caminar juntos hacia el altar.

Narra Saint:

No pude dormir bien, de tan solo pensar que dentro de unas horas me casaría con la persona que más amo, me levante de la cama, me puse el traje con un poco de dificultad, mis manos tiemblan tanto que tengo que sostener con fuerza el ramo de flores porque de lo contrario se me pueden caer. Ahora me encuentro justo enfrente de aquella persona a la que amo tanto, veo como se acerca hacia mí con pasos lentos y nuestras miradas se conectan, ahora nos acercamos los dos al altar.

La ceremonia inició y se puede ver como los dos futuros esposos se vean entre si y sus miradas pueden decir más que mil palabras, llego aquel momento que todos esperaban.

X: Los esposos unen su mano derecha y dicen:

Perth: Yo, Perth, te quiero a ti, Saint, como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida

Saint: Yo, Saint, te quiero a ti, Perth, como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida

X: Los esposos unen su mano derecha y dicen:

Perth: ¿quieres ser mi esposa?

Saint: si, si quiero

Saint: ¿quieres ser mi esposo?

Perth: si, si quiero

Perth: yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.

Saint: yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.

X: Los esposos unen su mano derecha y responden a lo siguiente

X: Perth, ¿quieres recibir a Saint, como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

Perth: si, acepto

X: Saint, ¿quieres recibir a Perth, como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

Saint: si, acepto

X: los declaro, oficialmente esposos

Perth: amor, te amo, ahora nadie podrá separarnos y nos amaremos hasta el fin de nuestros días

Saint: (lágrimas) si, estaremos juntos siempre.

Al culminar la ceremonia todos los invitados los felicitaron y ellos partieron hacia su luna de miel.

Después de 1 año

Perth: amor, ahora somos padres

Saint: si, a este bebé nunca le faltara el amor de sus padres, lo cuidaremos y lo criaremos con mucho amor.

Perth: vamos, ya es hora que duerma el bebé.

Saint: claro, dejemos que descanse.

Al dormir al bebé se fueron a su habitación y no precisamente a dormir, en la habitación se puede escuchar gemidos de ambas partes disfrutando de su amor, un amor que será eterno.

FIN

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