Gallinita ciega

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—Bien, chicos, este día tendremos unas visitas especiales, así que, por favor, sean amables y denle la bienvenida a Jiang Cheng, Mu Qing y Liu Qingge.

En cuanto estos nombres fueron dichos en voz alta, la atención del trío fue captada al instante.

—Ellos pondrán distintas actividades para este día, así que recuerden hacerles caso.

Una vez el presentador se hizo a un lado, el primero en subir a la plataforma fue Jiang Cheng; su rostro le hacía ver como si estuviera a punto de cometer un asesinato, por lo que nadie se atrevió a interrumpir mientras hablaba.

—Seré sincero, todos y cada uno de ustedes... me dan asco.

—Yo no lo conozco. —Lan Zhan se había escondido detrás de Hua Cheng, pero después de unos segundos de observar mejor a Jiang Cheng, entrecerró apenas los ojos. —Sus ojos... 

Hua Cheng lo miró con confusión. 

—¿Qué tienen sus ojos?

Lan Zhan iba a responder, pero la voz de Jiang Cheng se elevó, atrayendo la atención de todos. Se llevó las manos detrás de la espalda y comenzó a caminar de un lado a otro lentamente.

—Realmente estoy aquí contra mi voluntad, no me hablen, no me interesan, gracias.

Y dicho esto, dio paso al siguiente; este era Mu Qing.

—Voy a ahorrarme estas tontas presentaciones de niños; yo no sé quiénes son y eso me basta. Ahora bien, no me miren, no me toquen y, si te llamas Hua Cheng, de preferencia mantente a diez metros de mí.

Hua Cheng se llevó una mano a la cara y tosió varias veces.

—Habla de otro Hua Cheng.

Tal vez si a Hua Cheng realmente le hubiera importado, habría notado el color diferente en los ojos de Mu Qing; sin embargo, ni siquiera recordaba el color original en primer lugar. 

Fue el turno de Liu Qingge; este, en cuanto subió a la plataforma, miró a Luo Binghe.

Luo, al verlo, entrecerró los ojos; parecía a la defensiva. Lan Zhan y Hua Cheng lo notaron; Hua Cheng tocó uno de sus hombros. 

—¿Todo bien?

Luo dio un pequeño salto al ser sacado de sus pensamientos; miró a Hua Cheng algo perdido. 

—Ah, sí, todo bien.

La atención de los tres regresó a Liu. 

—Tal parece que lo que quería decir ya lo han dicho los otros dos; solo hagan valer las próximas diez horas perdidas de mi vida.

Y una vez termino, bajo de la plataforma.

El presentador volvió a subir algo aturdido con aquellas presentaciones y miró a todos los presentes.

—Bien, la primera actividad consiste en una serie de ejercicios; estos los impartirá Liu Qingge, así que pueden seguirlo.

—Bien, la primera actividad consiste en una serie de ejercicios; estos los impartirá Liu Qingge, así que pueden seguirlo

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Campamento de semes. (EDITANDO)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora