El regreso

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Volvimos a la rutina escolar y con ella a hablar en todos los espacios que tuviéramos, aunque eso no era suficiente, también hablábamos todas las tardes al llegar a nuestras casas como sí no existiría fin nuestros temas de conversaciones.

Un mañana al llegar tarde al colegio, me topé con ella y la acompañé a sacar unas copias para la clase de biología
-Sabes algo, te he pensado mucho- dijo mientras se sonrojaba
- yo también y la verdad no sé por qué-le dije mientras pensaba ¿que te pasa Julieta, te embobaste? No eres lesbiana y ella tiene novia, reacciona.
-a noche soñé contigo
- ¿de que trataba tu sueño?- le dije un poco desconcertada
- bueno... tu y yo nos besábamos... que triste
-¿qué es triste?
- Que sólo fue un sueño... y quisiera... bueno, que fuera real- dijo bastante avergonzada- Juli, ¿ me darías aunque sea un beso?
- cómo crees, claro que no, tu tienes novia
- Si el problema es Camil, ahora mismo hablo con ella para que todo se termine- dijo emocionada
-no, no está bien eso
- pero de todas maneras lo haré
- si quieres hacerlo, hazlo, solo no me tomes con excusa- le dije mientras alzaba la voz- mejor nos vemos después ¿si?
No le hablé en todo el día y ella tampoco por temor a que la llegara a tratar mal, pero al llegar a mi casa sentí esa necesidad de hablarle, ya era costumbre hacerlo y si no lo hacía posiblemente estaría muy aburrida. De pronto, se abrió una ventana de chat, era ella y yo me sentía la mujer más feliz , pero ¿ por qué, acaso me estaba ilusionando?, hablamos toda la noche hasta que casi amaneció.
A las pocos meses de haber terminado con Camil, una amiga nos preguntó sí éramos novias y Sam respondió que sí- no creo eso -dijo - si lo somos- contesté muy segura.
El rumor se expandió por todos lados y para todo el mundo esto era verdad, por lo que me gané una nueva rival, Alejandra, una chica que siempre había estado enamorada de Sam, pero ella no le correspondía como Alejandra hubiera querido.
-Sam, ¿ por qué tienes algo con Alejandra?- le pregunté
- porque me gusta una niña que es mucho más linda- contestó rápidamente
- ¿quién es?
- no la conoces- dijo sonriendo y mirándome fijamente- se llama Julieta
- oye, yo no quiero seguir diciendo mentiras
-¿a que te refieres?
- a nuestra "relación"- dije enmarcando las comillas con mis dedos
- eso es muy sencillo, solo tenemos que hacerlo realidad y se acabó el problema,¿qué opinas?
- tengo que pensarlo- respondí mirando hacia el suelo
- tómate tu tiempo, yo te espero - dijo con una sonrisa de oreja a oreja

Al llegar no dejaba de pensar en ella, en sus palabras, en todo, solo quería saber si realmente sentía algo por ella, tal vez con un beso lo llegaría a saber.

Un café, dos mujeresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora