CAPITULO XVI: DESPUÉS

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En la mañana Jungkook despertó en la cama de Taehyung, el cual no se encontraba en el sitio, sintió un leve dolor en el pecho pero enseguida lo ignoro por completo.

- Joven Jeon, Buen día. — Hablo una mujer entrando sin siquiera tocar la puerta—

- Si?

La mujer entro junto con otras tres más, las cuales llevaban un hanbok color esmeralda y un baúl con detalles dorados.

- Para quien es?. — Pregunto con asombro—

- Son las ropas que el señor Kim ordenó para usted.

- Ah, si, son las ropas que el señor Kim, QUÉ!?. — Jungkook se había sorprendido pues Kim encerio le dejaría usar esas ropas—

Las mujeres se acercaron a el y le colocaron una bata de seda roja, pues el menor se encontraba desnudo, seguido le dijeron que se metiera al pequeño vestidor que contaba de una puerta corrediza. Al entrar Jeon tomo el hanbok y se lo colocó, había una cinta negra con encaje, en su cuello colgó un collar que tenía la forma de una luna creciente  en un brillante rubí. Al termino de vestirse, salió de la habitación y fue hacia el comedor o más bien la cocina. Se acerco y quiso tomar una de las brillosas manzanas.

-Joven?. —Pregunto aquella señora castaña—

-Si?

-El señor Kim, le está esperando en el quiosco. —Dijo la mujer, colocando las uvas en un cuenco de madera—

- Ah, si.... Pero donde queda el quiosco?. O se refiere al centro de Joseon?

- No, joven, venga conmigo.

Jeon siguió a la mujer y llegaron a lo que paresia ser la parte trasera del Palacio, pues era el presioso jardín que ya había visto, había un estanque que se llenaba con el agua cristalina de un pequeño riachuelo, en este había peses de todos colores, blancos, amarillos, rojos, pero su curiosidad lo atacó y en cuanto la mujer se marchó, este aprovecho para ver el lugar. Al pasar un pequeño puente de roble, se encontraba un gran árbol de cerezo y debajo de este una banquita de madera, al seguir aquel camino de piedras lisas, se encontró con un templo donde había tablas con símbolos gravados en las cuales se narraba la historia de Joseon. Siguió el camino que daba hacia el quiosco, una mesa redonda se encontraba dentro de este con cuatro sillas y ahí vio a Kim sentado. El quiosco tenía un techo de tejas azules, y lo demás de madera era agradable, solo se escuchaba el sonido de la naturaleza, alrededor de el quiosco había bastantes rosas rojas y tulipanes del mismo color. Subió las escaleras, se acerco.

- Buen día. — Saludo tomando asiento—

- Pensé que el señor "Me largo de aquí", se iría. — Dijo Kim sin mirarle, pues leía unos informes—

- B-bueno e-es que l-lo...

- Ya se, lo que... Pasa. — Taehyung le miro sonriendo—.

Jeon solo se acerco a la mesa y tomo su desayuno. El desayuno fue en silencio total, hasta que Kim lo rompió.

- Me tengo que ir, si quieres puedes recorrer el Palacio, pero no salir de el. —Dijo levantándose de aquella mesa—

- Y como putas, pretendes que iré a trabajar, por qué te recuerdo que TU me pusiste de administrador de los campos de arroz. —Reprocho mientras colocaba sus manos en su pecho—

- En cuanto a ese tema, si irás pero regresarás a más tardar al anochecer.

- Está bien. — Kim se fue dejando solo a Jeon quien solo quiso recorrer el Palacio para conocerlo mejor—

Mientras tanto con Jimin llegaba a dónde su progenitora, pensando en como decirle aquello. Se acerco a la puerta y tocó esperando a que alguien le abriera, y a si fue pues la mujer de avanzada edad le abrió, cuando lo vio sonrió y le abrazo,para posteriormente dejarlo entrar.

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