Revelar.

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—Kouki, buenos días.

¿Akashi-san? — Pareció extrañar mi llamada. — Buenos días, ¿necesita algo?

—De ti todo, Kouki. — Sonreí sabiendo que del otro lado él estaría sonrojado. — Primeramente me gustaría saber si ya estás listo para ir al colegio.

No... aún estoy desayunando.

—Me alegra oírlo, por que estaré allí para llevarte dentro de tres minutos. — Lo escuché atragantarse. — ¿Kouki?

¿Por qué viene a buscarme? — Habló a medias.

—Ese es un tema el cual me gustaría tratar de camino. Es algo delicado.

¿Estoy en problemas?...

—Um... — Debía tener cuidado en cómo decirlo. — No. Pero dime, ¿has revisado tu celular esta mañana, Kouki?

No... Me quedé sin batería ayer de noche y olvidé de cargarlo, ¿por qué? — Ya sabía que no lo había visto, de lo contrario no estaría tan tranquilo.

—No lo uses hasta que llegue.

Pero... Ahora que lo veo tengo 4 llamadas perdidas de Yoshi... — Entonces él ya debió enterarse como para querer hablar con Kouki con tanta insistencia.

—Deja tu celular y confía en mí Kouki o en serio estarás en problemas.

Ahora si me está dando miedo Akashi-san...

—Ya estoy llegando, prepárate y hablaremos.

Está bien.

—Y Kouki.

¿Si?

—De verdad, no toques tu celular. — Podría arruinarse todo.

(...)

—¡Mamá, me voy! — Kouki salió de su casa y llegó hasta el auto, el chofer abrió la puerta para él y al fin lo tuve frente a mi. — Buenos días Aka-

—Buenos días, Kouki. — Sonreí satisfecho de besarlo y verlo sonrojarse, es bastante lindo.

—Uh... ¿Quería hablar de algo? — Mientras empezamos a hablar, el chofer arrancó.

—Cierto, ¿revisaste tu celular?

—No, pero en serio necesito hacerlo, Yoshi volvió a llamar y tengo miedo de que sea algo grave. — Tomé su celular y lo alejé de él. — ¿Akashi-san?

—Tranquilo, te lo devolveré con dos condiciones. — Su cara de confusión me recordó a un pequeño perro que ladea la cabeza. — Deja de llamarme por mi apellido, ya habíamos hablado de ello.

—Lo siento, aún no logró acostumbrarme... — Lo observé dudoso, sabía lo que yo quería y sería mejor que me lo diera. — Seijuro... — Lo mencionó bajito, pero por mientras me conformaría.

—Y segundo... necesito que mantengas la calma de ahora en adelante.

—Aka- digo, Seijuro... Ahora sí me están entrando los nervios. Desde que me llamaste vengo imaginándome cosas terribles. — Secó sus manos contras sus pantalones, estaba claramente nervioso.

—No es nada grave, en realidad, depende de cómo lo veas. Sin embargo, tarde o temprano iba a ocurrir.

Busqué mi celular y lo saqué, retiré la contraseña y fui al buscador, la noticia apareció al instante; entonces se lo entregué a Kouki que lo tomó con cuidado.

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⏰ Última actualización: Sep 18, 2020 ⏰

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