Capitulo 1

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Capítulo uno

-No corras, querida. Solo quiero hablar -la voz misteriosa resuena por la calle, oscura y vacía.

Mis piernas se están moviendo lo más rápido que pueden, pero sigue sin ser lo suficientemente rápido. Mis pulmones están pidiendo aire y el sudor se ha acomodado en mi cálido rostro. No importa lo rápido que corra o cuántas esquinas doble, esa cosa está siempre justo detrás de mí. Casi como si se moviera a una velocidad sobrehumana.

Agitada y jadeante, de repente mis piernas dejan de funcionar y me quedo congelada en el acto. Intento gritar, pero mis pulmones no funcionan. Intento moverme pero mi cuerpo está como apagado. ¡No! Unas manos frías y ásperas agarran mi hombros y luego se enganchan alrededor de mi cuello, clavando sus afiladas uñas en mi piel. ¡No! ¡No por favor! Las manos comienzan a apretar más y más fuerte hasta que la oscuridad me ensuelve...

Me sacudo cuando me despierto, noto el corazón palpitante y la ropa pegada a la piel, empapada de sudor. Mierda. Solo era un sueño. Doy un suspiro de alivio. Es la tercera vez que me pasa en estas últimas dos semanas. El mismo sueño, con la misma escalofriante voz en la misma horrible calle.

Me doy la vuelta y me apoyo de lado, dejando escapar un gemido. Miro el reloj en la mesilla de noche para ver que son casi las siete de la mañana. Faltan algunos minutos para que mi alarma suene. Joder, odio cuando pasa eso.

Vuelvo a girarme, quedándome boca arriba y mirando al techo que está encima mía. ¿Qué significa este sueño? Nunca he sido de ese tipo de gente con sueños recurrentes. Bueno, más que sueños, pesadillas. Muy raras veces las he tenido y ahora, de repente, estoy teniendo más de las que me gustaría. El perforador sonido de mi alarma interrumpe mis pensamientos y la apago antes de arrastrar mis piernas fuera de la cama e ir a prepararme para ir al trabajo.

Enciendo la ducha y veo como el vapor llena el cuarto de baño. Me quito la ropa y la pongo en la cesta de ropa sucia antes de meterme en la ducha.

Me relajo instantáneamente cuando siento como el agua caliente toca mi piel, como unas cálidas manos dándome un masaje. Me extiendo el jabón por todo el cuerpo y lo enjuago. Elijo mi champú de granada y el acondicionador y me lavo el pelo. Estas cosas huelen increíblemente bien. Probablemente me las bebería si no fueran tóxicas. Seguramente no vayan a matarme, pero me harían toser burbujas y preferiría no estar en esa situación.

Enjuago el jabón restante y apago la ducha antes de salir. Me seco rápidamente el pelo con la toalla antes de enrollármela como una especie de moño. Enrollo la suave toalla alrededor de mi cuerpo y me cepillo los dientes.

Justo cuando estoy a punto de salir por la puerta del baño, me doy con el dedo meñique del pie en la cesta de la ropa sucia.

-¡Mierda! -grito a punto de estallar en lágrimas y risas a la vez. ¿Alguna vez te has dado un golpe y te has dado cuenta de que si no te ríes terminarás llorando?

Feliz lunes, Kaya Greyson. Así se hace, joder.

Cojeo de camino de vuelta a mi habitación y me visto, me pongo un poco de maquillaje y hago que mi pelo largo se vea medio decente. Cojo el bolso y las llaves del coche y me hago camino hacia el trabajo.

Soy recepcionista en el instituto Crystal Hills. Allí soy la empleada más joven con mis perfectos 20 años. Me gradué hace dos años y no tenía ni remota idea de lo que quería hacer con mi vida. Es una mierda que la gente espere que lo tengas todo planeado cuando te gradúes. Sigo sin tener ni idea de lo que quiero hacer pero había una plaza disponible aquí y pensé "a la mierda". Solicité el trabajo y, para mi sorpresa, me ofrecieron un puesto a tiempo completo. El Sr. Jacob Hedshaw -el director- me dijo que siempre había pensado que era una estudiante excepcional y que esto sería una gran oportunidad para mí. Puede que esto no sea lo que quiero hacer con mi vida pero, por ahora, me pagan y eso sólo me hace bien.

Mientras conduzco por Crystal Hills me sorprendo de ver varias caras sonrientes. Sé que es debido al clima, el sol brilla y el día es abrasador. Mientras que ayer el día estaba hecho una mierda y la cara de la gente era miserable.

Cuando llego a la escuela aparco el coche y cruzo el parking, pasando al lado de las masas de adolescentes, aparentemente cansados.

-Buenos días Señorita Greyson -dice una pequeña de seis años.

-Buenos días Leigh -le sonrío.

Es raro que los estudiantes me llamen "señorita" cuando solo soy unos años mayor que ellos.

Camino por los transcurridos pasillos hacia hacia la sala de profesores. Todos los profesores tienen una taquilla en la sala para meter sus pertenencias. Rápidamente saludo al profesorado, que está sentado disfrutando de una café antes de que comience el agitado día y me dirijo hacia las taquillas, al fondo de la habitación.

Ahí es cuando le veo. Alto, pelo oscuro. No puedo ver su cara, ya que está de espaldas a mí. Está sosteniendo el candado de mi taquilla, intentando averiguar la combinación. ¿Qué diablos...?

-¿Perdón? -digo acercándome a él.

Me ignora. Doy un paso más y ahora estoy justo parada a su lado. Parece tener una barba de un par de días y no puedo evitar darme cuenta de su cincelada y llamativa mandíbula. Aclaro mi garganta y esta vez se gira, cara a cara conmigo. No lo reconozco. Estoy sorprendida de su intensa mirada; sus ojos son una oscura sombra avellanada y genuinamente siento su mirada quemando cada parte de mi alma.

-Eh... Esta es mi taquilla -gesticulo señalando el candado sostenido en su mano y la taquilla a nuestro lado.

Él no dice nada mientras continúa mirándome, haciéndome sentir ligeramente incómoda. Me sorprende cuando suelta en candado y este golpea duramente la superficie de la taquilla y dirige su mirada a mí una vez más antes de alejarse. Yo sólo miro al candado mientras sigo un tanto sorprendida. Eso ha sido jodidamente extraño. Miro alrededor de la sala para ver dónde ha ido, pero no está por ningún lado.

Salgo de mi aturdimiento y pongo la combinación del candado antes de meter mi bolso dentro de la taquilla y dirigirme a la oficina principal.

Mientras camino por los pasillos llenos de gente, mis pensamientos están contaminados por el misterioso y silencioso hombre con el que me he encontrado. Y me pregunto, ¿quién es él y de dónde ha salido?

Entangled || [Español]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora