[5:00 am, dormitorios de la UA, ala masculina]
¡BIP BIP BIP!
un par de ojos esmeralda fuerte se abrieron con rapidez, al igual que su sonrisa despertaba, rápidamente apago su alarma y se levantó directo a la ducha, luego de una refrescante ducha de agua fría, se vistió con una sudadera verde oscura, unos pantaloncillos negros y sus zapatillas para correr, se sujetó el cabellos con su cuerda favorita y se llevó una pequeña mochila consigo, salió de su habitación con sumo cuidado para no despertar a los demás compañeros suyos, ya que la mayoría se quedó hasta tarde platicando y conociéndose, y no quería interrumpir el sueño de nadie
las clases empezaban a las 8 am, así que tenía 2 horas enteras para entrenar como a él le gustaba, pero justo al salir de los dormitorios y llegar al campo que mejor se veía para hacer calistenia, vio que no era el único que había tenido esa idea, ya que allí encontró a varios de sus compañeros suyos allí, estaban Nintai y Haru en lo que parecía una competencia de flexiones, el extranjero de gorra blanca y roja que hacía polichinelas el cual no recordaba su nombre, y para su sorpresa a lo lejos podía ver a una rubia ceniza corriendo por su propia cuenta
en fin, no quería interrumpir a sus compañeros, y ya que él prefería entrenar solo decidió irse a otro lugar, los patios y parques dentro del terreno de la UA eran bastante variados, no tendría problema en encontrar un buen lugar, aunque sea en medio de los arboles
camino un poco adentrándose en un lugar remoto de los árboles al lado norte, donde se podían ver bastantes árboles, era como un bosque en miniatura, un lugar donde los pájaros cantaban libres, en una linda sinfonía de...aves?, esa melodía no era de aves
curioso por esa melodía a la lejanía, decidió acercare en total silencio usando una técnica ninja de pasos de nulo sonido, esto lo ayudo a acercarse bastante a lo que sea que emitiese ese bonito cantico, y al acercarse más se dio cuenta de que era una voz, una femenina, dulce y calmada, era como si las flores de repente hubieran obtenido una voz y estuvieran cantando melancólicamente al atardecer
intrigado aún más que nunca se acercó hasta que vio una figura sentada a los pies de un árbol, con sus piernas recogidas y las manos juntas entonando esa hermosa melodía, era aquella chica tan peculiar, su piel era blanca como la nieve recién caída, su corto cabello gris opaco y sus cuernos la delataron casi al instante
Touya:(wow...)
el joven se quedó escondido en un árbol haciendo lo posible para no hacer ruido para no interrumpir aquel concierto silvestre, el azabache pensó un poco, aquel lugar era un sitio un tanto recóndito de la academia, es más, ahora que lo pensaba sería muy difícil llegar ahí por casualidad, y a esta hora?, ¿cómo es que la chica conocía este remoto rincón del bosque?...
pero de repente y para mala suerte del ojiverde su teléfono vibro al recibir un mensaje dentro de la mini mochila del joven, fue un leve sonido, pero ya que el lugar estaba bastante callado se escuchó relativamente claro
Kusuri:-...!!-
la joven se sobresaltó y por reflejo oculto su cara con sus manos, sus cuernos estaban rosas de la vergüenza y tembló un poco
Kusuri:-q.quien esta a.ahí~..?- dijo con una voz tan diferente a la previa que no parecía haber sido su voz la que hace un momento había llenado el lugar de armonía, en cambio ahora su voz era muy sumisa y un tanto ronca -e.escuche un celular, me has grabado?, por favor no lo hagas por favor~- dijo un poco más alto mirando alrededor a través de sus dedos, tenía miedo de que la cámara captara su cara
ESTÁS LEYENDO
DESPUES DEL INFIERNO
Fanfictionbien, luego de grandes triunfos y derrotas, de alegrías y llantos, de historias que prontamente se volvieron leyendas para el mañana, los héroes que libraron a Japón de el soberano del mal, el mundo se volvió un lugar un poco mas seguro, pero por ma...
