"The truth is here"
Me encontraba en mi escritorio, como siempre, estudiando. "Debes ayudar a la familia, por favor. Estudia", la frase qué mi madre cada día me repetía constantemente, y únicamente la qué rondaba en mi cabeza justo ahora.
Hoy supuesta mente, llegaría mi hermano, con su mejor amigo y compañero de la infancia; Ryan Chance.
"Debo arreglar esto", pensé mirando a mi alrededor. Desde cuadernos llenos de cálculos, hasta mis libros y cd's en el suelo.
Comencé con lo más fácil, las cosas del suelo, lápices, cuadernos, libros y cd's.
Luego de 30 minutos, termino de ordenar.
Literalmente me "tiré" en el frío suelo, sintiendo como si mi cuerpo se relajara completa y absolutamente.
Pero el sonido de mi teléfono arruino el momento, alguien llamaba.
>Bro<3< se marcaba en la pantalla, él era el causante de aquel sonido tan molesto.Al contestar una ráfaga de viento se escucho detrás de su micrófono, supuse qué venían de camino.
-¡Hola!- Conteste más alegre de lo qué usualmente acostumbro.
-Claire, estoy en la puerta, ¿podrías abrir? hace frío acá afuera -Sonaba bastante fastidiado, por lo qué pensé qué mi timbre se había descompuesto, ya no había escuchado nada.
-Seguro, voy bajando- respondí mientras bajaba las escaleras.
Al abrir la puerta, me encontré con la mirada de Ryan puesta completamente en mí, y por detrás un congelado Evan.
Ryan se notaba muy nervioso, como si nunca había visto qué tan alta estaba, o mi color de cabello.
Abracé a mi hermano con todas las ganas del mundo y le susurré un "te extrañe", a lo qué el me respondió "lo sé, yo también lo hice".
Luego fue el turno de saludar a Ryan.
Topamos miradas, y él siguió a mi hermano, como siempre lo hacía cuando venía a mi casa.
Luego tendría qué arreglar asuntos pendientes con él.
Luego de conversar, por horas y horas, junto a mis padres, y obviamente Ryan y mi hermano, decidí subir a mi habitación para terminar de arreglar mis cosas para la escuela qué pronto comenzaría.
Tocaron a mi puerta, me pregunté quien podría ser y sólo una persona entro en mi cabeza. Ryan.
-Hey Claire, ábreme por favor...-Susurro contra la puerta-
Suspiré y abrí la puerta con cautela. Lo dejé entrar y el tomo asiento en mi pequeña cama, me senté a su lado y observe con determinación cada movimiento...
-¿Y bien? ¿Algo qué comentarme?-Pregunte jugando con mis manos nerviosamente.
-Bien, tengo algo qué decirte... antes que nada,yo, lo siento...-Suspiró y comenzó a relatar-
<<Mi querida y pequeña Claire, joder, no quiero que esto suene lo suficientemente cliché para qué creas qué todo esto es real y esta sucediendo...Te amo, digo, esto es de hace poco. Déjame explicarte, al principio yo pensaba qué era solo un capricho mío, de que te veía tan imposible y eso me hacia quererte muchísimo mas... Eres tan perfecta bebé, tengo tanto miedo de perderte. Lo de los mensajes por WhatsApp, fue una casualidad de la vida, de la que no me arrepiento y nunca lo haré...
¿Qué es lo que quiero ahora? Quiero amarte, quererte, decirte cada de día de mi miserable vida cuán linda te ves cada minuto de la vida. Yo sé qué tú sientes lo mismo por mí, un pajarito me lo comentó, nena...
Entonces, a lo que vengo, hoy. Claire,bebé, nena, mi pequeña luz, y mi amor imposible, ¿Le harías el honor a este imbécil de ser su adorable novia?>>
Comencé a llorar, llevé mis manos a mi boca y suspiré lentamente antes de responder un simple <<¡Sí!>>
Abrió sus brazos, y me abalancé hacia él, olfateo mi cabello y me miró antes de juntar mis labios junto a los suyos.
FIN.
((¡Hola guapas!! Sigo aquí, no se preocupen de nada, aún queda el epílogo, habrán dos por pedirles disculpas de el retraso qué tuve. ¡¡Lo lamento demasiado!! bue. Las amo!))
