Estuve bajando por mi muro, viendo cosas que me escribían a lo largo de los años, cosas que yo escribí, como me sentía, que prioridades tenía, como la estaba pasando. Encontré un mensaje que escribi horas antes de que mi abuela muriera. Borre varios mensajes que ya no quería ver. Borre parte de mi historia, y no estuvo bien, pero es lo que hay que hacerle. Cuando llevas tanto tiempo desconectada de la realidad, sobreviviendo en automático y relacionandote de forma peligrosa para lidiar con los golpes de la vida, no te das cuenta de lo rápido que pasó el tiempo. Todo parece como si hubiera sido ayer y llevo 5 años encerrada en mi misma. Mi vida cambió en 2020, la de todos, y no voy a poder volver. Y no quiero volver, pero tampoco quiero esto. Lamento mucho haber desperdiciado tanto tiempo. Como sea, ya voy a volver a escribir, se los prometo. Y a mi me prometo salir del hoyo en el que me metí, y soltar la tumba de mi abuela, porque la amo, pero ya es tiempo de que deje de ser la chica que dormía en el piso junto a su cama por si me necesitaba mientras leía fanfics para escapar de lo que la vida me estaba arrancando. Mi mamá me lo dijo una vez, ya pasó un año. Ya pasaron 5 años. Ella se fue, y yo ya tengo una cama, debo levantarme del piso. Eso me lo prometo a mí.