Hoy, 14 de Noviembre de 2025, he cerrado un ciclo: termine mi etapa colegial.
Hoy es un día de emoción desencadenada, pero también uno de jubilo.
Hoy vi a mi salón de clases por última vez... bueno, tal vez no sea la última vez que lo vea, pero de seguro que es la última vez que lo veré como estudiante de mi colegio.
Hoy vi a mis amigos de toda la vida, aquellos que me acompañaban desde primaria, y otros que lo hacen desde hace no mucho, pero su impacto en mi es el mismo.
Me siento afortunado de haber estudiado en una institución tan inspiradora, me siento afortunado de saber que hice las cosas bien y me siento afortunado de haber tenido la oportunidad de ser feliz en un ambiente diferente al de mi hogar, lo cual, ahora que lo pienso mejor, es mentira, porque en aquella institución forme un segundo hogar.
Gracias a Dios y a todos aquellos que estuvieron ahí durante toda mi etapa colegial. Cuando, Dios mediante, entre a la universidad el próximo año iniciare una etapa más, pero que con la certeza de que la experiencia que tuve como estudiante de colegio es y será IRREEMPLAZABLE.
Amigos míos, les quería compartir estas palabras, pues hoy fue mi último día de clase, y yo, como estudiante de 11 grado (el cual es el grado máximo en mi país), me veo en la obligación de salir de aquel colegio que me vio crecer.
Y si, me puse emocional.