@ -JaneAnn Cariño, quieres saber algo que me ha enseñado el amor? A veces el amor se siente como un sueño que se rompe antes de que podamos abrazarlo por completo. Y duele, claro que duele. Pero que algo se haya roto no significa que tú estés rota. No significa que no merezcas amor.
El amor no es un premio que se gana, es una experiencia que llega en formas distintas. A veces llega como un torbellino que nos enseña, y otras como una brisa suave que se queda. Hay personas que llegan para mostrarnos lo que no queremos, y otras que llegan para quedarse sin promesas, solo con presencia.
No estás sola. No estás destinada a mirar desde afuera. El amor no es una fila donde unas pasan primero y otras nunca. Es un camino con curvas, pausas y sorpresas. Y aunque ahora parezca que todo se derrumba, también es cierto que de los escombros nacen jardines.
Mi madre dice que en la vida hay dos grandes amores: el que te cambia y el que te acompaña. Tal vez este fue el primero. Y eso no es un fracaso, es parte del viaje. El otro, el que se queda, aún puede estar en camino.
No te cierres, no te culpes, no te apagues. Porque incluso en medio del dolor, tú sigues siendo alguien que merece ser amada, sin condiciones, sin dudas, sin castillos de humo. Solo por ser tú. Espero que desde donde estés al menos leas esto y te sientas un poco mejor, de ser así, me sentiría feliz también.